miércoles, 31 de marzo de 2010

17 de diciembre.







"17 de diciembre. Cuando, de un modo apremiante, le preguntaron a Zenón si había algo en reposo, dijo: sí, la flecha que vuela está en reposo.

Si los franceses, en su manera de ser, fuesen como los alemanes, ¡cómo serían admirados desde ese momento y sobre todo por los alemanes!

El hecho de que haya desechado y tachado tantas cosas, casi todas las que he escrito durante este año, también ahora supone en gran medida un obstáculo para mi actividad de escritor. Es efectivamente una montaña cinco veces más grande que todo lo que había escrito anteriormente, y por su volumen, se me lleva de debajo de la pluma todo lo que escribo, arrastrándolo hacia sí."


Franz Kafka, Diarios (1910-1923)



martes, 30 de marzo de 2010

Pueblo Blanco



Colgado de un barranco
duerme mi pueblo blanco,
bajo un cielo que a fuerza
de no ver nunca el mar,
se olvidó de llorar.

Por sus callejas de polvo y piedra
por no pasar, ni pasó la guerra,
sólo el olvido camina lento
bordeando la cañada,
donde no crece una flor
ni trashuma un pastor.

El sacristán ha visto
hacerse viejo al cura,
el cura ha visto al cabo
y el cabo al sacristán,
y mi pueblo después
vió morir a los tres,
y me pregunto: porqué nacerá gente
si nacer o morir es indiferente.

De la siega a la siembra
se vive en la taberna,
las comadres murmuran
su hitoria en el umbral,
de sus casas de cal.

Y las muchachas hacen bolillos
buscando, ocultas tras los visillos,
a ese hombre joven
que noche a noche forjaron en su mente,
fuerte para ser su señor
y tierno para el amor.

Ellas sueñan con él
y él con irse muy lejos,
de su pueblo y los viejos
sueñan morirse en paz,
y morir por morir
quiren morirse al sol,
la boca abierta al calor, como lagartos
medio ocultos tras un sombrero de esparto.

Escapad gente tierna
que esta tierra está enferma,
y no espereís mañana
lo que no te dió ayer,
que no hay nada que hacer.

Toma tu mula, tu hembra y tu arreo,
sigue el camino del pueblo hebreo
y busca otra luna,
tal vez mañana sonría la fortuna
Y si te toca llorar,
es mejor frente al mar.

Si yo pudiera unirme
a un vuelo de palomas,
y atrevasando lomas
dejar mi pueblo atrás,
júro por lo que fuí
que me iría de aquí,
pero los muertos están en cautiverio
y no nos dejan salir del cementerio

Joan Manuel Serrat

Nuestro cerebro altruista





Entrevista de Eduard Punset con Frans de Waal, primatólogo de la EmorynUniversity, en Estados Unidos. Puebla, México, 7 de noviembre del 2009.




"La atención a los necesitados no es un
comportamiento exclusivo de nuestra especie."

Franz de Waal





Eduard Punset: He estado estudiando, durante muchos años, la empatía en el ser humano. Pero, ¿sabes? nunca pude encontrar algo como tu libro La edad de la empatía. Y lo mismo en relación con los animales, con el resto de animales en realidad. Y es fabuloso, es decir, probablemente eres el primer primatólogo y biólogo que se ha ocupado de la empatía en el resto de animales y, por primera vez estamos descubriendo cómo son capaces de expresar la empatía, de ponerse en el lugar de otros. Es fantástico, Frans. ¿Cómo empezaste?

Frans de Waal: Bueno, creo que el motivo por el que tan pocos científicos escriben o hablan acerca de este tema es porque tienen miedo de las emociones en los animales. Al público en general, si dices: “Los animales tienen sentimientos”, no tienen ningún problema, tienen perro o gato. El motivo por el que tenemos buenas relaciones con los perros y los gatos es porque son mamíferos y tienen empatía. Sienten nuestras emociones, y nosotros sentimos las suyas. Por esta misma razón no solemos tener tortugas o iguanas, porque no tenemos esa conexión con ellas. Así, el público en general acepta que los anim n general acepta que los animales, algunos animales, tienen sentimientos. Pero en la ciencia hay mucha resistencia a aceptarlo, porque quieren ser objetivos, y quieren medir las cosas de una manera muy estricta, y las emociones son un tema bastante arduo.

Punset: Es increíble, porque nos resulta difícil apreciar que la diferencia entre los animales humanos y el resto de animales no es tan terrible como la gente cree. Y las emociones son algo que… no es así…?

Waal: Bueno, ahora los neurocientíficos saben en qué parte del cerebro, del cerebro humano, se generan y procesan las emociones, y un chimpancé, un perro o una rata tienen las mismas partes en el cerebro, así que probablemente tengan las mismas funciones. Por tanto, para un neurocientífico, aceptar los sentimientos en los animales en realidad no es difícil. Investigan mucho acerca del miedo, el afecto, el amor, la agresión…

Punset: ¿La empatía?

Waal: La empatía llegará. Con los humanos está llegando, y con los animales llegará.

Punset: ¿Cuál es la verdadera diferencia, desde un punto de vista neurológico, entre el cerebro de un chimpancé y el cerebro de un ser humano? El humano es mayor, de acuerdo…

Waal: En el cerebro humano no hay partes que no se encuentren en el cerebro del chimpancé. De modo que los cerebros son, esencialmente, iguales, el diseño es el mismo, pero el tamaño del cerebro humano es mayor.

Punset: Si deseamos buscar una diferencia, debemos ir a un proceso cognitivo muy sofisticado, como la conciencia, pero no la empatía.

Waal: No, la empatía no. La empatía puede definirse de muchas maneras. La definición básica es: estoy conectado contigo, siento tu dolor, si estás triste me pongo triste, si estás contento me pongo contento. Y las formas más complejas de empatía se producen cuando intento entenderte, intento entender cuál es tu situación. Y estas formas más complejas no se encuentran en un ratón o una rata o un perro. Sí se encuentran en algunos animales como los chimpancés o los elefantes. Pero las formas simples se encuentran en todos los mamíferos.
Recientemente se han realizado algunos estudios interesantes en ratones, por ejemplo, acerca de esta empatía.

Punset: ¿Qué estamos descubriendo acerca de la empatía en los ratones?

Waal: Hay un estudio que se realizó en Canadá: probaron a hacer salir los ratones de una caja con estímulos de dolor, y vieron que el último ratón que salía de la caja era más sensible que el primer ratón que había salido de la caja. Y no entendían por qué era así, de modo que empezaron a hacer pruebas y lo que descubrieron es que si un ratón ve a otro ratón que sufre dolor, se vuelve más sensible al dolor. Y hace falta que conozca al otro ratón. Es decir, no seproduce con extraños, sino sólo con un ratón que ya conocen. Y eso está sujeto a las emociones, es parte de la empatía.

Punset: ¡Increíble! Así que realmente, si hablamos de emociones, la diferencia entre nosotros y el resto de animales no es tan grande. ¿Y qué me dices de otro instinto emocional? ¿El instinto de grupo? Estamos descubriendo la importancia que tiene en el ser humano este sentimiento de pertenecer a un grupo, a un colectivo, ¿no? Ahora incluso se habla de inteligencia social. ¿Qué hay de este instinto de grupo en los animales?

Waal:Tiene relación con la sincronía. Creo que muchos animales tienen sincronía: los peces nadan juntos, los pájaros vuelan juntos, muchos animales se mueven juntos. O, si andas al lado de una persona, acabas adoptando el mismo ritmo. Todo eso es sincronización, que es básica para los animales. Y suele estar relacionada con trasladarse y escaparse de los depredadores y ese tipo de cosas. Los seres humanos tenemos una fuerte tendencia a la sincronía. Si vas a un concierto de pop, todos se mueven y hacen fotos; si vas a un partido de fútbol, todos se mueven juntos y cantan juntos. De modo que la sincronía es una parte importante de nuestra vida; está relacionada con la empatía, porque el motivo por el que empatizamos es, en parte, porque imitamos el movimiento.

Punset: Nos sincronizamos.

Waal: Nos sincronizamos. Si tú hablas así, yo sincronizaré mi movimiento con el tuyo, si hablas así, sincronizaré mi movimiento. Es decir, nos sincronizamos con otras personas muy fácilmente y la mímica es algo que nos gusta.

Punset: Bueno, creo que el mejor ejemplo, quizás no de sincronía pero sí de unidad, es el bostezo. He leído algunos de tus comentarios sobre el bostezo en los chimpancés.

Waal:Sí, con el bostezo, lo que hacemos es que tenemos una animación de un bostezo, una cara animada que bosteza, y se la enseñamos a los chimpancés. Y los chimpancés, al cabo de un rato, también empiezan a bostezar. Y puedes hacerlo con perros, puedes hacerlo con monos; y con seres humanos, por supuesto; sabemos que se contagian el bostezo. Y todo está relacionado con la empatía, con la sincronización. ¿Sabes? Todos los animales bostezan, incluso los peces. Y los reptiles, y los mamíferos, y los pájaros… Y no conocemos la función exacta, pero, por ejemplo, si se asocia el bostezo con el sueño, que suele estar relacionado con estar aburrido y dormido, si te contagian el bostezo, puedes sincronizar los ciclos del sueño.
De este modo, si empiezas a bostezar y yo empiezo a bostezar y el resto también lo hacen, todos empezaremos a tener sueño. Y nos sincronizamos, lo que es muy importante en la vida de las especies nómadas, como los primates. Si te desplazas, debemos comer al mismo tiempo, necesitamos desplazarnos al mismo tiempo, necesitamos dormir al mismo tiempo, porque, si no, no estaremos sincronizados. Es muy importante hacerlo y, por consiguiente, el bostezo puede ayudar. El contagio del bostezo.

Punset: Sí. Eso es probablemente lo único que sabemos: que puede ayudar a las sesiones colectivas.

Waal: Pero no creo que eso sirva para los peces o los reptiles. Así que aún no tenemos una explicación completa.

Punset: Una cosa que es increíble es la capacidad para diferenciar entre empatía y simpatía, no sólo en los seres humanos, es decir, los seres humanos lo sabemos, pero los animales ¿también pueden diferenciar? ¿Diferencian entre empatía y simpatía?

Waal: Nosotros podemos hacer la distinción, pero no estoy seguro de que ellos puedan hacerla. La empatía es básicamente una capacidad neutral, la empatía significa que yo estoy conectado con tus sentimientos, y te entiendo hasta cierto punto, mientras que la simpatía tiene más que ver con la acción. Soy sensible a tu situación, pero también quiero mejorarla. Por tanto, la simpatía es casi siempre algo positivo. La empatía puede ser algo negativo. Por ejemplo, si te torturo, también necesito entender tus sentimientos. Torturar y comportarse mal con alguien también puede tener relación con la empatía, porque necesito entender la situación para herir al otro. Por consiguiente, la empatía es una capacidad neutra, y la simpatía es casi siempre una capacidad positiva.

Punset: Mientras te escuchaba, estaba pensando que para ser malo también debes ser inteligente, es
decir, necesitas tener cierto grado de inteligencia. Eso es lo que estabas diciendo, ¿no?

Waal:Sí, sí. Exactamente… Bueno, déjame contarte algo. Los chimpancés pueden tomar perspectiva de otro hasta cierto punto. Y pueden ser malos, como tú dices. Teníamos una situación en la que los chimpancés estaban buscando comida. Les dimos un montón de manzanas y ellos las buscaban en un espacio interior, en un área, y había un pequeño agujero en la pared por el que otros chimpancés podían ver qué ocurría. Y podían intentar alcanzar las manzanas, pero no podían cogerlas. Y lo que ocurrió es que una hembra juvenal, una hembra joven tomaba el pelo a los demás. Sostenía una manzana, fuera del alcance de los demás chimpancés, se la mostraba y luego se la comía. Y para hacer algo así debes saber que los demás quieren algo. Eso es tomar perspectiva y también está relacionado con la empatía.

Punset: Eso es. De modo que empezamos a ser malos cuando ya éramos inteligentes, ¿no?

Waal:Sí. Cuando nos comportamos mal, y torturamos, durante una guerra por ejemplo, es extraño decirlo, pero eso también está relacionado con la empatía.

Punset: Sabía que los chimpancés podían pasar aproximadamente el 30 % del tiempo chismorreando, y lo mismo ocurre en los seres humanos. Pero mi pregunta es, y he reflexionado a menudo acerca de ello… ¿juegan, tienen juegos, han perfeccionado los juegos como nosotros o no?

Waal:No, porque nuestros juegos tienen normas. Y ellos tienen muchos juegos, pero no tienen normas. El juego de los chimpancés es muy físico, del tipo saltar unos encima de otros, correr, pelearse… Hay algunas reglas, como, por ejemplo, un chimpancé grande debe ir con cuidado con el chimpancé pequeño mientras juegan, porque si no puede herir al chimpancé pequeño.

Punset: Otra cosa que también me fascina es ver que incluso los elefantes lo hacen. Cómo se preocupan cuando ven que un elefante pequeño, una cría de elefante, tiene problemas… Están afligidos, ¿qué… por qué ocurre eso?

Waal: Bueno, ese es el mecanismo básico de la empatía. Si estás afligido, yo estoy afligido. Y cuanto más cercano a mí seas, aún más: si eres mi padre o mi hijo o lo que sea… Hemos hecho investigaciones en los elefantes, en elefantes de Tailandia, y si un elefante joven se asusta de una serpiente, por ejemplo, y hace ruido con la trompa, los adultos le rodean inmediatamente y empiezan a hacer ruido, a tocarlo y le calman. Es el denominado comportamiento de consuelo. El consuelo no se da en los monos, pero sí en los simios, en los
grandes simios, como los gorilas y los chimpancés, y en los seres humanos. Y el consuelo también se da en los elefantes.

Punset: ¿Y por qué no se da en los monos?

Waal: Creo que los monos no toman perspectiva de los demás, viven en sí mismos, son sensibles a las emociones de los demás, pero no tienen la comprensión que muestran los simios ante la situación de los demás. Por ejemplo, si un chimpancé joven se rompe un brazo, la madre se adaptará, irá con cuidado con el pequeño, lo cargará más, y reducirá su marcha… Es decir, adaptará su comportamiento a la situación. Si un mono se rompe un brazo, digamos un mono rhesus, la madre no modifica su comportamiento para nada. Este mono joven sólo debe intentar aguantar. Por tanto, los chimpancés, los elefantes y los seres humanos son más
sensibles a la situación de los demás, lo son más que los monos.

Punset: Pero… es difícil de entender, porque los chimpancés, probablemente vienen, ahora lo sabemos, de un predecesor común, de acuerdo. Pero los elefantes son totalmente distintos…

Waal:Creo que es porque el mecanismo básico de la empatía es un mecanismo de los mamíferos. Se
encuentra en todos los mamíferos. Y luego, si se le añade inteligencia, y el elefante tiene un cerebro de 5 quilogramos (es un cerebro grande), si se le añade inteligencia, puede ser más complejo, como tomar perspectiva, etc. Por eso lo tienen los delfines, y los elefantes, y los simios, aunque sean grupos muy diferentes; han añadido la inteligencia para hacer que la empatía sea más complicada.

Punset: Frans, eres uno de los principales primatólogos del mundo y te has pasado toda la vida trabajando con ellos. Después de tantos años de trabajar con ellos, ¿aún crees que hay una especie de discontinuidad, una gran diferencia entre los seres humanos y el resto de animales?

Waal: Probablemente la única diferencia que puedo mencionar es el lenguaje. Creo que, social y emocionalmente, un chimpancé y un ser humano son muy parecidos. Pero nosotros hemos añadido el lenguaje a todo eso. Y el lenguaje no es una capacidad pequeña, sino una gran capacidad que afecta a todo lo demás, porque una vez tienes lenguaje, empiezas a organizar la sociedad de otra manera, empiezas a enseñar de otra manera, tu tecnología se hace más compleja, y recibes toda esta acumulación de conocimientos de la sociedad… Por tanto, creo que el lenguaje es una gran diferencia.

Punset: Pero algunos científicos afirman que otros animales también tienen una especie de lenguaje.

Waal: Bueno, ellos tienen la comunicación, y la comunicación es bastante compleja, pero no simbólica. Es decir, es otro tipo de comunicación… Nosotros tenemos la comunicación noverbal del chimpancé, también la tenemos, y es muy importante para nosotros, pero hemos añadido el lenguaje.

Punset: Así que para mantenernos calmados, tranquilos, y felices con nosotros mismos, debemos acepar que los conceptos abstractos son un privilegio de nuestra especie…

Waal:Aun así, en nuestra vida cotidiana, el lenguaje no es tan importante como crees, porque la mayor parte del tiempo se trata de lenguaje corporal, y el lenguaje corporal que tenemos es el mismo que el que tienen los monos, ¿sabes? No es muy distinto.

Historia





Un cronopio pequeñito buscaba la llave de la puerta de calle en la mesa de luz, la mesa de luz en el dormitorio, el dormitorio en la casa, la casa en la calle. Aquí se detenía el cronopio, pues para salir a la calle precisaba la llave de la puerta.

Julio Cortázar



miércoles, 24 de marzo de 2010

Mitxoleta elektrikoetan koleopteroak





Zuritu beharreko patata hau ez da kriptograma hutsa, metaforek tuberkuluaren errizometatik zehar bidaiatzen badute ere. Bukatugabeko artelana da, ez autoreak bukatu ez duelako, hamaika forma ezberdin hartu ditzakeelako baizik. Bat ez den bat da, bidai kaleidoskopikoa, bidai eskizofrenikoa, nahi bada.
Mitxoleta gorrien xarma beldurgarri pozoitsua da, elektrizitatearen fluxu pizgarria, koleopteroen bakardadea desertuan. Gorputzik gabeko mamua da, jaioberriaren lehenengo berba, hontzaren ulua egunsentian…


Hontza uluka egunsentian,
ikazkina, ordea, harrika,
airean zuloak egin nahian.
Baina, ez du aienerik entzuten,
soilik hontzaren ulua,
eta harriak galtzen dira
ortzian zehar.
Hontza uluka,
mamuak inguruan,
sentimendu metak sutan.
Desagertu dira umeen algarak,
maitaleen musuak,…
soilik, hontza uluka.

Mitxelko Uranga

Science can answer moral questions







¿Hay algo que coma avispas? I



"CONGENIAR CON LOS CONGÉNERES

Hace poco recogí un folleto publicado po Health Scotland que decía que cuanto más oscuro sea el color de la bebida alcohólica, peor será la resaca. El whisky, el vino tinto o el coñac conducirían a una mañana siguiente peor de lo que lo harían el vodka o el vino blanco, porque las bebidas más oscuras contienen una cosa llamada congéneres. Después de experimentar debo decir que parece ser así. Pero ¿se debe a los congéneres? Si es así, ¿qué son y qué hacen?

Richad King , Glasgow, Reino Unido.


La mayoría de la gente consume bebidas alcohólicas por su contenido en etanol. Sin embargo, muchas de estas bebidas contienen también otros componentes biológicamente activos llamados congéneres. Entre ellos se incluyen moléculas orgánicas complejas como los polifenoles, otros alcoholes, como el metanol, e histamina. Se producen junto con el etanol durante la fermentación o en el proceso de envejecimiento de la bebida.

Se cree que los congéneres contribuyen a los efectos embriagantes de una bebida, y a la resaca subsiguiente. Se ha demostrado que la gente que bebe alcoholes basados en etanol puro, como el vodka, padecen menos síntomas de resaca que los que beben bebidas más oscuras, como el whisky, coñac o vino tinto, todas las cuales tienen un contenido de congéneres mucho más elevado.

El congénere denunciado como el principal culpable de la resaca es el metanol. Los humanos metabolizan metanol de una forma similar al etanol, pero el producto final es diferente. El etanol genera acetaldehído, pero cuando el metanol se descompone, uno de los productos principales que se forman es el dormaldehído, que es más tóxico que el acetaldehído y que puede provocar en concentraciones elevadas la ceguera o la muerte. El etanol inhibe el metabolismo del metanol, lo que puede ser el motivo de que “un clavo saque otro clavo”, y beber alcohol alivie los síntomas de la resaca.

Estudios realizados han descubierto que la severidad de los síntomas de resaca de las diferentes bebidas es la siguiente en orden descendente: coñac, vino, ron, whisky, vino blanco, ginebra, vodka y etanol puro.

Eric Albie. Hull, East Yorkshire, Reino Unido.


EL REGISTRO FÓSIL

Me gustaría convertirme en un fósil después de morir. Querría saber si hay alguna cosa que pueda hacer con mis restos que aumente mis posibilidades de conseguirlo, dónde sería un buen sitio prar enterrarlos y cuánto tardaría en fosilizarme.

D.J. Thompson, Holywell, Flintshire, Reino Unido


Así que quieres convertirte en un fósil. Eso es admirable pero no has empezado bien. Un exoesqueleto duro mineralizado y un tipo de vida marina te habrían dado una posibilidad mejor. Empecemos, de todos modos, con lo que hay: un esqueleto interno y unos cuantos trozos exteriores blandos.

De los trozos blandos puedes normalmente olvidarte. Si te dedicases al montañismo o al esquí y acabases en la grieta de una glaciar podrís convertirte en una momia arrugada, pero eso no es una auténtica fosilización. Sólo dejar las cosas en suspenso por un rato. Si de verdad quieres sobrevivir a los estragos del tiempo geológico tienes que concentrarte en dientes y huesos. Su fosilización entraña mineralización adicional, así que quizá te conviniese adelantarte un poco a pensar en la dieta: el queso y la leche aumentarían el calcio de tus huesos. Y tendrías que cuidar de la dentadura, los dientes son sin lugar a dudas la mejor apuesta para un futuro a largo plazo. Así que busca un buen dentista y acude sin falta cuando te dé hora.

Después de eso hay que tener en cuenta tres cosas: emplazamiento, emplazamiento y emplazamiento. Has de buscar un sitio para morir en el que nada te perturbe durante mucho tiempo. Las cuevas han funcionado buen para lagunas personas, así que tal vez no estuviese mal que te dedicases a la espeleología para explorar emplazamientos cerca de tu casa, aunque entrénate antes.

Necesitas además un entierro rápido. No me refiero a un servicio fúnebre expeditivo buscado en la guia telefónica, sino a algo natural y espectacular... esa clase de cosas que vienen precedidas de un estruendo volcánico lejano y una pregunta inconclusa del tipo “¿Qué fue eso?”

Puede que necesitases viajar para encontrar una oportunidad natural adecuada. Tal vez no estuviese mal acampar en un uadi des desierto en la estación de las inundaciones instantáneas. Dar largos paseos por las llanuras fluviales inundadas del trópico durante la estación de las lluvias podría conducirte también a donde quieres llegar: a acabar enterrado en fino barro anóxico. ¿O qué tal si no una excursión imprudente, un picnic en las laderas de un volcán activo? Pero busca asesoramiento geológico porque lo que te interesa es un buen entierro en cenizas volcánicas, no una cremación en lava ardiente.

Y hablando de picnics, los contenidos estomacales fósiles pueden proporcionar información paleodietética útil, así que estaría bien una comida final sustanciosa. Pero sustanciosa de verdad. Las pizzas y las hamburguesas no durarán gran cosa, pero el marisco o la fruta de semillas grandes (tendrás que tragarlas) podrían intrigar a futuros científicos.

Finalmente, son siempre bienvenidos rastros fósiles (señales en rocas que indiquen conducta animal). Así que una serie clara de pisadas que conduzcan a tu ubicación final estaría muy bien. Utiliza un paso correcto y regular sin saltos ni brincos que puedan perturbar el análisis de cómo te desplazabas realmente.

La verdad es que tienes más posibilidades de que te toque la lotería que de acabar fosilizado. Pero si quieres conseguir un puesto en el registro fósil comunícalo por favor. Los geólogos siempre andamos a la caza de nuevos especímenes interesantes, así que haznos saber dónde vas a estar. Podemos arreglar las cosas para desenterrarte dentro de, por ejemplo, un millón de años.

Tony Weighell, Ampthill, Bedfordshire, Reino Unido.

(…)

Tus posibilidades de acabar fosilizado son muy escasas, pero puedes mejorarlas significativamente haciendo enterrar tu cuerpo en el mar. Has de asegurarte, sin embargo, de que sea en aguas profundas, porque las condiciones en aguas poco profundas son de turbulencia y abundancia de vida, una vida que devorará tus restos. En un emplazamiento terrestre estarás sometido a erosión, incluso en caso de que tu cadáver esté enterrado, y serán por ello significativamente menores tus posibilidades de fosilización. Sin embargo en aguas profundas hay pocas criaturas, y menos aún bajo el lecho del mar, si pudieses conseguir que te enterrasen allí. Procura en este caso que el emplazamiento que escoges no esté cerca de una zona de subducción tectónica en que la corteza de la tierra se esté consumiendo, porque no tardarías en acabar arrastrado al magma junto con ella.

El barro fino te ayudará a preservar la estructura corporal y la fosilización debería proseguir hasta que no fueses más que un perfil de carbono y de fluidos corporales petrificados, gracias sobre todo a la compactación causada por el peso del barro asentado encima de ti. Para llegar a eso no tendrías que esperar más de unos 200.000 años.

Por supuesto, el mejor medio de preservación sería hacerte encarcelar en ámbar, pero luego tendrías que disponer las cosas para que se enterrase el ámbar en un entorno estable, lo que no es fácil más allá de la tumba.

Finalmente, lleva algo de oro con tu nombre, para que se te pueda identificar. Es probable que sobreviva mucho más que tus restos.

Jon Noad, Equipo de exploración internacional de la Shell, Rijswijk, Holanda.


¡CHAS!

¿Duele la decapitación? Y si es así ¿durante cuánto tiempo tiene conciencia la cabeza cortada de su situación?

William Wild, Oxford, Reino Unido.


Sí, la decapitación duele. Cuánto duele es algo que depende ya de la pericia del verdugo o de la falta de ella: Cuando María Estuardo, reina de Escocia, fue ejecutada en el castillo de Fotheringay en 1587, un decapitador torpe le asestó tres golpes sin conseguir cortarle del todo la cabeza. Así que tuvo que cortar piel y ternilla con un cuchillo para que si trabajo se considerase terminado. El quejido hondo y prolongado que lanzó María cuando el hacha cayó por primera vez no dejó en los horrorizados testigos la menor duda de que su dolor era espantoso.
¿Cómo es de largo el intervalo en que persiste la conciencia una vez cortada la cabeza? En Francia, en los tiempos de la guillotina, se pedía a algunos de los condenados que parpadearan si aún seguían conscientes después de haber caído la cuchilla. Parece ser que las cabezas parpadeaban hasta 30 segundos después de la decapitación. Cuánto de esto era voluntario y cuánto acto reflejo no podemos saberlo. La mayoría de los países que cuentan con un nivel científico lo bastante elevado para poder aclarar esa cuestión hace ya mucho tiempo que han abandonado la decapitación como procedimiento legal de ejecución.

Dale McIntyre, Universidad de Cambridge, Reino Unido.


Antoine Lavoisier, el químico francés que vivió entre 1743 y 1794, se vio atrapado en la revolución que le condenó a la guillotina, asíi que pidió a sus amigos que observaran atentamente porque seguiría parpadeando todo lo que pudiese después de que le mataran. Dicen que parpadeó durante 15 segundos una vez decapitado.

Aunque esa historia del último heroico servicio de Antoine Lavoisier a la ciencia se ha contado muchas veces, no parece tener ninguna base real. No se da referencia de ella en ningún documento de la época que hayamos podido consultar ni en la crónica oficial de su vida y su muerte. Pero, como ya se indicó antes, ha habido intentos de comprobar si una cabeza cortada retiene la conciencia. El testimonio más notable parece ser el siguiente- Ed

Un testimonio particularmente detallado procede del doctor Beaurieux, que experimentó, en circunstancias ideales, con la cabeza del asesino Languille, gullotinado a las 5:30 de la mañana del 28 de junio de 1905. (...)

He aquí lo que pude apreciar inmediatamente después de la decapitación: los párpados y los labios del guillotinado se movieron en contracciones irregularmente rítmicas durante unos cinco o seis segundos... Yo esperé varios segundos más. Los movimientos espasmódicos cesaron. La cara se relajó, los párpados se cerrarón a medias sobre los globos oculares, no dejando visible más que el blanco de la conjuntiva, exactamente como en los moribundos a los que tengo ocasión de ver todos los días en el ejercicio de nuestra profesión, o como en aquellos que acaban de morirse. Fue entonces cuando llamé con voz fuerte y aguda: “¡Languille!” Y vi que los párpados se alzaban lentamente, sin ninguna contracción espasmódica... Luego los ojos de Languille se fijaron en los míos con toda claridad y centrando las pupilas... Varios segundos después los párpados volvieron a cerrarse, de un forma lenta y tranquila, y la cabeza volvió a adquirir la misma apariencia que tenía antes de que la hubiese llamado.

Y entonces le llamé de nuevo y, una vez más, sin ningún espasmo, despacio, levantó los párpados y unos ojos indiscutiblemente vivos quizá más penetrantes aún que la primera vez se fijaron en los míos. Luego los parpados volvieron a cerrarse, pero de un modo menos completo ya. Probé a realizar una tercera llamada; ya no hubo movimiento y los ojos adquirieron el tono vidrioso que tienen los muertos.

Acabo de relataros con rigurosa exactitud lo que pude observar. Todo el proceso había durado de 25 a 30 segundos.

Para más detalles veáse www.metaphor.dk/guillotine


Mike Snowden, Londres, Reino Unido."


¿Hay algo que coma avispas?, Mick O´Hare.



¿Quién eres tú?





"- ¿Quién eres tú? -dijo la Oruga.
No era esta una forma alentadora de iniciar una conversación. Alicia replicó con cierta timidez.
- Pues... pues creo que en este momento no lo sé, señora... sí sé quién era cuando me levanté esta mañana; pero he debido de cambiar varias veces desde entonces.
- ¿Qué quieres decir? -dijo la Oruga con severidad-. ¡Explicate!
-Me temo que no me puedo explicar señora -dijo Alicia-; porque como ve, no soy yo misma.
- Pues no lo veo -dijo la Oruga."


Lewis Carroll, Alicia en el país de las Maravillas. (Pdf)



Cuando




"28 de diciembre. Cuando me he comportado humanamente unas horas, como hoy en casa de Max y después en casa de Baum, me siento ya orgulloso al ir a acostarme."

Franz Kafka, Diarios (1910-1923)



Viajes por el Scriptorium




  El anciano está sentado al borde de la estrecha cama, las manos apoyadas en las rodillas, la cabeza gacha, mirando al suelo. No sabe que hay una cámara instalada en el techo, justo encima de él. El obturador se acciona silenciosamente cada segundo, realizando ochenta y seis mil cuatrocientas instantáneas a cada rotación de la tierra. Aunque supiera que lo están vigilando, le daría lo mismo. Está como ausente, perdido entre los fantasmas que pueblan su imaginación mientras busca una respuesta a la pregunta que lo atormenta.
  ¿Quién es? ¿Qué está haciendo ahí? ¿Cuándo ha llegado y cuánto tiempo se quedará aún? Con suerte, el tiempo nos lo dirá todo. De momento, nuestro único cometido consiste en estudiar lasfotos con el mayor detenimiento posible y abstenernos de extraer cualquier conclusión prematura.
En la habitación hay una serie de objetos, y cada uno de ellos lleva pegado un trozo de cinta blanca, con una sola palabra escrita en mayúsculas. En la mesilla de noche, por ejemplo, la palabra es MESILLA. En la lámpara, la etiqueta dice LÁMPARA. Incluso en la pared, que estrictamente hablando no es un objeto, hay un trozo de cinta adhesiva donde se lee PARED. El anciano levanta un momento la vista, mira la pared, ve la etiqueta pegada en ella y, con voz queda, pronuncia la palabra pared. Lo que en este momento no podemos saber es si está leyendo la palabra escrita en la tira blanca o si sólo se refiere a la pared propiamente dicha. Puede que se le haya olvidado leer pero sepa reconocer las cosas y llamarlas por su nombre o, a la inversa, que haya perdido la capacidad de distinguirlas pero que aún sepa leer.
  Lleva un pijama azul con rayas amarillas, y calza unas chancletas de cuero negras. No tiene muy claro dónde se encuentra exactamente. En la habitación, sí, pero ¿en qué edificio está? ¿Es una casa? ¿El hospital? ¿La cárcel? No recuerda cuánto tiempo lleva ahí ni la naturaleza de las circunstancias que precipitaron su traslado a ese sitio. Quizás nunca se ha movido del cuarto; a lo mejor es ahí donde ha vivido desde que nació. Lo que sí sabe es que está consumido por un implacable complejo de culpa. Y al mismo tiempo no puede evitar la sensación de ser víctima de una tremenda injusticia.
  En la habitación hay una ventana, pero tiene la persiana bajada, y que él recuerde, nunca se ha asomado a ella. Lo mismo puede decir de la puerta con su blanco picaporte de porcelana. ¿Está encerrado, o es libre de entrar y salir cuando le plazca? Aún debe investigar esa cuestión; porque, según hemos visto en el primer párrafo, está como ausente, perdido en el pasado y vagando sin rumbo entre los fantasmas que desfilan por su cabeza, luchando por contestar la pregunta que lo atormenta.
  Las fotografías no mienten, pero tampoco lo cuentan todo. Son simplemente un testimonio del paso del tiempo, la prueba visible. La edad del personaje, por ejemplo, es difícil de determinar a partir de las imágenes en blanco y negro, un tanto desenfocadas. El único dato que puede establecerse con cierta seguridad es que no es joven, pero la palabra viejo es un término aleatorio y puede aplicarse a cualquiera que esté entre los sesenta y los cien años. Prescindiremos por tanto, del calificativo viejo y en lo sucesivo llamaremos Míster Blank a la persona que está en la habitación. De momento no será necesario su nombre de pila.

Paul Auster, Viajes por el scriptorium (pdf) 


lunes, 22 de marzo de 2010

Go





"Es más antiguo que la más antigua escritura y el tablero es un mapa del universo. Sus variaciones negras y blancas agotarán el tiempo, en él pueden perderse los hombres como en el amor o en el día."

- Fragmento de "El Go", Jorge Luis Borges


"El Go es un juego de mesa estratégico para dos jugadores. Es también conocido como igo (japonés), weiqi (chino) o baduk (coreano). El Go es notable por ser rico en complejas estrategias a pesar de sus simples reglas."   Seguir leyendo en wikipedia





"Max, ven conmigo. Los japoneses consideraban el tablero de Go como un microsistema del Universo. Mira, aunque cuando el tablero está vacío parece sencillo y ordenado, de hecho, las posibilidades del juego son enormes. Las partidas de Go son como los copos de nieve. No hay dos iguales. Bien. El tablero de Go representa de hecho un Universo extremadamente complejo y caótico. Y esa es la verdad de nuestro mundo, Max. No se lo puede comprender con las matemáticas. No existe una ley única: hay infinitas partidas."
- Sol Robeson en π

Color illusion






Disociación





“Noche larga e inolvidable, las risas puntuaban a veces algunas de mis intervenciones. Como por ejemplo cuando Carolina -genial periodista, buena entrevistadora en la vida real- me preguntó a bocajarro que me gustaría ser si no fuera escritor. Y yo, tras un breve titubeo, respondí que me gustaría ser psiquiatra especialista en trastornos disociativos y estrés postraumático y miembro de la Sociedad Internacional para el Estudio de la Disociación. (Muchas risas tras la respuesta)."

Enrique Vila-Matas, El mal de montano.

 

domingo, 21 de marzo de 2010

Bilbao-New York-Bilbao



"ARRAINEK eta zuhaitzek elkarren antza dute.
Antza dute uztaiengatik. Zuhaitzek enborrean dituzte. Enborrari zehar ebakia egin eta hantxe ageriko dira uztaiak. Uztai bakoitzeko urtebete, horrelaxe jakiten da zuhaitzaren adina zein den. Arrainek ere uztaiak dituzte, baina ezkatetan. Eta zuhaitzekin bezalaxe, uztai horiengatik dakigu zein den animaliaren adina.
Arrainak beti ari dira handitzen. Gu ez, gu txikituz goaz behin heldutasunera iritsita. Gure hazkundea gelditu egiten da eta hezurrak elkartzen hasten dira. Uzkurtu egiten da pertsona. Arrainak, ordea, hil arte hazten dira. Gazte direnean azkarrago, urteetan aurrera egin ahala mantsoago, baina haziz doaz beti arrainak. Eta horrexegatik dituzte uztaiak ezkatetan.
Arrainen uztaia neguak sortzen du. Arrainak gutxien jaten duen aldia da negua, eta gose garai horrrek arrasto ilun bat marrazten du ezkatan. Gutxiago hazten delako negu sasoian. Udan ez baina. Goserik ez dagoenean ez da arrastorik geratzen ezkatan.
Uztai mikroskopikoa da arrainena, ez da itxura batean ikusten, baina hortxe dago. Zauri bat izango balitz bezala. Ondo itxi gabeko zauri bat.
Eta uztaiak arrainetan legez, gertaera latzak geratu egiten dira gure memorian, gure bizitza markatu egiten dute, gure denboraren neurri bihurtu arte. Egun zoriontsuak, aldiz, azkar doaz, azkarregi, eta bereahalaxe ahazten zaizkigu.
Arrainetan negua dena, gizakietan galera da. Galerak zehazten du gure garaia, harreman baten bukaerak, maite dugun pertsona baten heriotzak.
Galera bakoitza, uztai ilun bat sakonean."

"Lemazainaren eta makinariaren arteko harremana estua izaten da ontzian. Hala behar du izan. Garai batean arotzak izaten ziren ontzietan. Hori, belaontziak zeuden sasoian. Arotzak behar-beharrezkoak ziren tostartean. Matxurarik bazen, masta bihurtzen bazen, arotzik egon ezean barkuarenak egin zuen. Horrexegatik egoten ziren hiru-lau arotz belaontzietan. Eta lehia egoten zen beti lemazainaren  eta arotzen buruaren artean. Lemazainak bizkorrago nahi izaten zuen joan, probatu egiten zuen masten erresistentzia. Arotzak, ordea, astiroago nahi izaten zuen joan, zaindu egin nahi izaten zuen barkua, osorik iristeko portura. Sarritan pentsatu dut lehia bera daukagula denok geure barruan. Badugula lemazain bat arriskatu nahi duena eta arotza, nahiago duena gorde, seguru jokatu.
Makinariek hartu zuten gero arotzen tokia. Eta berdin-berdin jarraitu du lehiak, gaur arte. Makinariak makina zaindu nahi du, ez dadila gehiegi berotu. Lemazainak denak emanda nabigatu nahi du, makina guztian."


Kirmen Uribe, Bilbao-New York-Bilbao.
 

Parrots the Universe and Everything




martes, 16 de marzo de 2010

Gau ilunekoak


 
"HAU, kontatuko dudan guzi hau, lurralde ilun eta zuentzat ezezagunean gertatu zen, beste planeta batean.
Han ez da eguzkirik inguruan, ez da gauaren ondoan egunik. Gaupea da beti, gau ilun eta betikoa, eta zoru ospeletik behelaino kirastuak altxatu eta hedatzen dira airean zehar alde batetik bestera, haize gogorrak ekarri, eraman eta goi-behe nahasten dituela.
Ni umea nintzela, inork ere ez zuen ezagutzen zerk zer kolore zuen. Iluntasun umel hartan bizi ginen, ezer ikusi ezinik, astiro, beldurrez itsuka eta haztamuka. Eta batak bestea apur bat maite genuen, elkarrekin bizi ginelako, baina apur bat bakarrik, bizimodua iluna eta zurruna zelako denontzat. Jaio, bizi eta hil egiten ginen, ia ezer ikusi gabe, bakoitza bere iluntasunarekin, eta denon iluntasunarekin, iluntasun hori baizik ez baikeneukan elkarrekin.

BATZUETAN, baina luzaroan behin bakarrik, moteldu egiten zen haizea, apaldu egiten ziren behelainoak, eta zeruan, gaineko zulo zabalean, izarrak ikusten ziren, txiki-txikiak, urrun-urrunak han goian.
-Begira izarrak! -abisatzen zuen ume bozen batek.
Hodeiak eta lainoak alboratzen zirenean, izarrak ikusten ziren eta gora begira paratzen ginen. Gain haiek izarrez beterik zeuden.
Kalera ateratzen ginen, ordura arte soto itxietan eta lurpeko gordelekuetan egondakoak, batak besteari izarrak erakusteko.
Zenbat izar eder goi zabal haietan!
Umeek hobeto ikusten zituzten izarrak, begiak garbiago zituztelako. Gurasoek eta aiton-amonek begiak lausoturik zituzten edo guztiz itsuturik. Hala ere, haiek azaltzen zieten umeei izarren garrantzia:
- Hantxe izarretan da argia -esaten zuten boz zaharrek.
Eta umeak harritu egiten ginen entzutean argia izeneko materia hark ekarriko zuela zoriona gure planetara, izarrek ekarriko zutela egunen batean argia eta poza gure lurrera.
Ongi sentitzen ginen, eta gure begiradak ez zuen mugarik.
- Eta zenbat dira ba gure gaineko izarrak? -galdetzen genuen umeek.
Zoli-zoli dirdiratzen ziren eta jakin-minez egoten ginen, harriturik gure lur bel-beltzean, hodeien arteko zulotik, izar urrunei begira,
- Esan ahal baino gehiago!

IKUSPEN ikaragarri ederra ziren, izarrak, begientzat. Jendearen begien diz-diz arraroa ere ikusten zen geure iluntasunean.
Herriko agintariek mintzaldi aproposak prestatzen zituzten izarak agerian geratzen ziren momenturako, eta izarren himnoa kantarazten ziguten gero, esperantzaren alde.
Apezek otoitz egiten zuten izarren alde, eta sorginak eta aztiak ere baziren okultismo erritu arraroak egiten izar urrun dardartiak erakartzeko.
Eta jakintsuek, izarren tamaina eta itzuliei buruzko adituek, izarren hurbilera neurtu eta kalkulatzen zuten, beren zientzia ilunez.
- Noiz helduko da argia?- galdetzen zuen jendeak.
- Hamaika mila eta hogeita hiru gizaldi barru hurbilduko dira izarrak -erantzuten zuen boz jakitunak zalantza arrastorik gabe- eta orduan hasiko da Argien Sasoia.
- Buufff! -kexatzen ginen gu.
Gizaldia pertsonaren bizitzaren gutxi beherako luzera delarik, nork ikusiko zuen ba argia...
- Orain bi mila gizaldi, begirik ere ez zen ikusten, zohardi izan arren -argudiatu zuen boz jakitunak-, eta orain, jadanik bai.
Eta egia zen, begiak dirdiratzen ziren ilunetan, irribarreak ere erdikusten ziren izarren dirdirpean, eta jakintsuen bizar zuriak, eta zaharren hasperenak, eta gauzen tankera ere susmatzen hasten ginen...

ATSEGIN arraroa sentitzen genuen, izarpean, ongizate fisikoa itxaropen mugagabearekin nahasten zitzaigula. Arraroa zen, ukitu ere ezin genuen zerbaitek ematen zigun arraitasuna.
Baina, halako gaugiro ederrak bakanak izaten ziren, bi edo hiru aldiz gertatzen ziren bakarrik gizaldi bakoitzean. Eta bakana izateaz gainera, izarpeko ikuspena laburra izaten zen.
Izarrak laster estaltzen ziren eta iluntasunak hartzen gintuen berriro bere menpean, gau beltzak harrapaturik bizitzeko eta hiltzeko jaioak ginelako.
Hamaika mila eta hogeita hiru gizaldi, esaten zen. Eta, kalkulua konprenitzeko ere gauza ez ginen arren, ondo genekien gure gau amaigabea oraindik luzea izango zela."


Joseba Sarrionaindia, Gau ilunekoak.



jueves, 11 de marzo de 2010

Dan Barber: How I fell in love with a fish






"So, I've known a lot of fish in my life. I've loved only two. That first one, it was more like a passionate affair. It was a beautiful fish, flavourful, textured, meaty, a best-seller on the menu. What a fish. Even better, it was farm-raised to the supposed highest standards of sustainability. So you could feel good about selling it.
I was in a relationship with this beauty for several months. One day, the head of the company called and asked if I'd speak at an event about the farm's sustainability. "Absolutely," I said. Here was a company trying to solve what's become this unimaginable problem for our chefs. How do we keep fish on our menus?
For the past 50 years, we've been fishing the seas like we clear-cut forests. It's hard to overstate the destruction. 90 percent of large fish, the ones we love, the tunas, the halibuts, the salmons, swordfish, they've collapsed. There's almost nothing left. So, for better or for worse, aquaculture, fish farming, is going to be a part of our future. A lot of arguments against it. Fish farms pollute, most of them do anyway, and they're inefficient, take tuna. A major drawback. It's got a feed conversion ratio of 15 to one. That means it takes fifteen pounds of wild fish to get you one pound of farm tuna. Not very sustainable. Doesn't taste very good either.
So here, finally, was a company trying to do it right. I wanted to support them. The day before the event I called the head of PR for the company. Let's call him Don.
"Don," I said, "just to get the facts straight, you guys are famous for farming so far out to sea, you don't pollute."
"That's right," he said. "We're so far out, the waste from our fish gets distributed, not concentrated." And then he added, "We're basically a world unto ourselves. That feed conversion ratio? 2.5 to one," he said. "Best in the business."
2.5 to one, great. "2.5 to one what? What are you feeding?"
"Sustainable proteins," he said.
"Great," I said. Got off the phone. And that night, I was lying in bed, and I thought: What the hell is a sustainable protein?
So the next day, just before the event, I called Don. I said, "Don, what are some examples of sustainable proteins?"
He said he didn't know. He would ask around. Well, I got on the phone with a few people in the company. No one could give me a straight answer. Until finally, I got on the phone with the head biologist. Let's call him Don too.
"Don," I said, "what are some examples of sustainable proteins?"
Well, he mentioned some algae and some fish meals, and then he said chicken pellets. I said, "Chicken pellets?"
He said, "Yeah, feathers, skin, bone meal, scraps, dried and processed into feed."
I said, "What percentage of your feed is chicken?" thinking, you know, two percent.
"Well, it's about 30 percent," he said.
I said, "Don, what's sustainable about feeding chicken to fish?"
There was a long pause on the line, and he said, "there's just too much chicken in the world."
I fell out of love with this fish. No, not because I'm some self-righteous, goody-two shoes foodie. I actually am.No, I actually fell out of love with this fish because, I swear to God, after that conversation, the fish tasted like chicken.
This second fish, it's a different kind of love story. It's the romantic kind, the kind where the more you get to know your fish, you love the fish. I first ate it at a restaurant in southern Spain. A journalist friend had been talking about this fish for a long time. She kind of set us up. It came to the table a bright, almost shimmering, white color. The chef had overcooked it. Like twice over. Amazingly, it was still delicious.
Who can make a fish taste good after it's been overcooked? I can't, but this guy can. Let's call him Miguel. Actually his name is Miguel.And no, he didn't cook the fish,a nd he's not a chef. At least in the way that you and I understand it. He's a biologist at Veta La Palma. It's a fish farm in the southwestern corner of Spain. It's at the tip of the Gaudalquivir river.
Until the 1980s, the farm was in the hands of the Argentinians. They raised beef cattle on what was essentially wetlands. They did it by draining the land. They built this intricate series of canals, and they pushed water off the land and out into the river. Well, they couldn't make it work, not economically. And ecologically, it was a disaster. It killed like 90 percent of the birds, which, for this place, is a lot of birds. And so in 1982, a Spanish company with an environmental conscience purchased the land.
What did they do? They reversed the flow of water. They literally flipped the switch. Instead of pushing water out, they used the channels to pull water back in. They flooded the canals. They created a 27,000 acre fish farm -- bass, mullet, shrimp, eel -- and in the process, Miguel, and this company, completely reversed the ecological destruction. The farm's incredible. I mean, you've never seen anything like this. You stare out at a horizon that is a million miles away, and all you see are flooded canals and this thick, rich marshland.
I was there not long ago with Miguel. He's an amazing guy, three parts Charles Darwin and one part Crocodile Dundee. Okay? There we are slogging through the wetlands, and I'm panting and sweating, got mud up to my knees, and Miguel's calmly conducting a biology lecture. Here, he's pointing out a rare Black-Shouldered Kite. Now, he's mentioning the mineral needs of phytoplankton. And here, here he sees a grouping pattern that reminds him of the Tanzanian Giraffe.
It turns out, Miguel spent the better part of his career in the Mikumi National Park in Africa. I asked him how he became such an expert on fish.
He said, "Fish? I didn't know anything about fish. I'm an expert in relationships." And then he's off launching into more talk about rare birds and algaes and strange aquatic plants.
And don't get me wrong, that was really fascinating, you know, the biotic community unplugged, kind of thing. It's great, but I was in love. And my head was swooning over that overcooked piece of delicious fish I had the night before. So I interrupted him. I said, "Miguel, what makes your fish taste so good?"
He pointed at the algae.
"I know, dude, the algae, the phytoplankton, the relationships, it's amazing. But what are your fish eating? What's the feed conversion ratio?"
Well, he goes on to tell me it's such a rich system, that the fish are eating what they'd be eating in the wild. The plant biomass, the phytoplankton, the zooplankton, it's what feeds the fish. The system is so healthy, it's totally self-renewing. There is no feed. Ever heard of a farm that doesn't feed its animals?
Later that day, I was driving around this property with Miguel, and I asked him, I said, "For a place that seems so natural," unlike like any farm I'd ever been at, "how do you measure success?"
At that moment, it was as if a film director called for a set change. And we rounded the corner and saw the most amazing sight, thousands and thousands of pink flamingos, a literal pink carpet for as far as you could see.
"That's success," he said. "Look at their bellies, pink. They're feasting." Feasting? I was totally confused.
I said, "Miguel, aren't they feasting on your fish?"
"Yes," he said. "We lose 20 percent of our fish and fish eggs to birds. Well, last year, this property had 600,000 birds on it, more than 250 different species. It's become, today, the largest and one of the most important private bird sanctuaries in all of Europe."
I said, "Miguel, isn't a thriving bird population like the last thing you want on a fish farm?" He shook his head, no.
He said, "We farm extensively, not intensively. This is an ecological network. The flamingos eat the shrimp. The shrimp eat the phytoplankton. So the pinker the belly, the better the system."
Okay, so let's review. A farm that doesn't feed its animals, and a farm that measures its success on the health of its predators. A fish farm, but also a bird sanctuary. Oh, and by the way, those flamingos, they shouldn't even be there in the first place. They brood in a town 150 miles away, where the soil conditions are better for building nests. Every morning, they fly 150 miles into the farm. And every evening, they fly 150 miles back. They do that because they're able to follow the broken white line of highway A92. No kidding.
I was imagining a march of the penguins thing, so I looked at Miguel. I said, "Miguel, do they fly 150 miles to the farm, and then do they fly 150 miles back at night? Do they do that for the children?"
He looked at me like I had just quoted a Whitney Houston song. He said, "No. They do it because the food's better."
I didn't mention the skin of my beloved fish, which was delicious, and I don't like fish skin. I don't like it seared. I don't like it crispy. It's that acrid, tar-like flavor. I almost never cook with it. Yet, when I tasted it at that restaurant in southern Spain, it tasted not at all like fish skin. It tasted sweet and clean like you were taking a bite of the ocean. I mentioned that to Miguel, and he nodded. He said, "The skin acts like a sponge. It's the last defense before anything enters the body. It evolved to soak up impurities." And then he added, "But our water has no impurities."
Okay. A farm that doesn't feed its fish. A farm that measures its success by the success of its predators. And then I realized when he says, a farm that has no impurities, he made a big understatement, because the water that flows through that farm comes in from the Guadalquivir river. It's a river that carries with it all the things that rivers tend to carry these days, chemical contaminants, pesticide runoff. And when it works its way through the system and leaves, the water is cleaner than when it entered. The system is so healthy, it purifies the water. So, not just a farm that doesn't feed its animals, not just a farm that measures its success by the health of its predators, but a farm that's literally a water purification plant, and not just for those fish, but for you and me as well. Because when that water leaves, it dumps out into the Atlantic. A drop in the ocean, I know, but I'll take it, and so should you, because this love story, however romantic, is also instructive. You might say it's a recipe for the future of good food, whether we're talking about bass or beef cattle.
What we need now is a radically new conception of agriculture, one in which the food actually tastes good. But for a lot people, that's a bit too radical. We're not realists, us foodies. We're lovers. We love farmers' markets. We love small family farms. We talk about local food. We eat organic. And when you suggest these are the things that will insure the future of good food, someone somewhere stands up and says, "Hey guy, I love pink flamingos, but how are you going to feed the world? How are you going to feed the world?"
Can I be honest? I don't love that question. No, not because we already produce enough calories to more than feed the world. One billion people will go hungry today. One billion -- that's more than ever before -- because of gross inequalities in distribution, not tonnage. Now, I don't love this question because it's determined the logic of our food system for the last 50 years.
Feed grain to herbivores, pesticides to monocultures, chemicals to soil, chicken to fish, and all along agribusiness has simply asked, "If we're feeding more people more cheaply, how terrible could that be?" That's been the motivation. It's been the justification. It's been the business plan of American agriculture. We should call it what it is, a business in liquidation, a business that's quickly eroding ecological capital that makes that very production possible. That's not a business, and it isn't agriculture.
Our bread basket is threatened today, not because of diminishing supply, but because of diminishing resources, not by the latest combine and tractor invention, but by fertile land, not by pumps, but by fresh water, not by chainsaws, but by forests, and not by fishing boats and nets, but by fish in the sea.
Want to feed the world? Let's start by asking: How are we going to feed ourselves? Or better, How can we create conditions that enable every community to feed itself? To do that, don't look at the agribusiness model for the future. It's really old, and it's tired. It's high on capital, chemistry, and machines, and it's never produced anything really good to eat. Instead, let's look to the ecological model. That's the one that relies on two billion years of on-the-job experience.
Look to Miguel, farmers like Miguel, farms that aren't worlds unto themselves, farms that restore instead of deplete, farms that farm extensively instead of just intensively, farmers that are not just producers, but experts in relationships, because they're the ones that are experts in flavor too. And if I'm going to be really honest, they're a better chef than I'll ever be. You know, I'm okay with that, because if that's the future of good food, it's going to be delicious."

miércoles, 10 de marzo de 2010

No es nada de tu cuerpo



No es nada de tu cuerpo,
ni tu piel, ni tus ojos, ni tu vientre,
ni ese lugar secreto que los dos conocemos,
fosa de nuestra muerte, final de nuestro entierro.
No es tu boca —tu boca
que es igual que tu sexo—,
ni la reunión exacta de tus pechos,
ni tu espalda dulcísima y suave,
ni tu ombligo, en que bebo.
Ni son tus muslos duros como el día,
ni tus rodillas de marfil al fuego,
ni tus pies diminutos y sangrantes,
ni tu olor, ni tu pelo.
No es tu mirada —¿qué es una mirada?—
triste luz descarriada, paz sin dueño,
ni el álbum de tu oído, ni tus voces,
ni las ojeras que te deja el sueño.
Ni es tu lengua de víbora tampoco,
flecha de avispas en el aire ciego,
ni la humedad caliente de tu asfixia
que sostiene tu beso.
No es nada de tu cuerpo,
ni una brizna, ni un pétalo,
ni una gota, ni un gramo, ni un momento:

Es sólo este lugar donde estuviste,
estos mis brazos tercos.

Jaime Sabines



The generic man, Tokio Glow



Margot tenenbaum





"—¿Hace cuánto que fumas?
—22 años.
—Deberías dejarlo."


Entrada por la salida




"Se disponía a decir: "Vengo de parte de Fulano", pero vio una cara de tan pocos amigos que, antes de tomar asiento, se incorporó, se puso el sombrero y dijo, dando la espalda:
-Me voy de parte de Fulano."

Jules Renard, Journal.


Dos reyes y dos laberintos




Cuentan los hombres dignos de fe (pero Alá sabe más) que en los primeros días hubo un gran rey de las islas de Babilonia que congregó a sus arquitectos y magos y les mandó construir un laberinto tan perplejo y sutil que los varones más prudentes no se aventuraban a entrar, y los que entraban se perdían. Esa obra era un escándalo, porque la confusión y la maravilla son operaciones propias de Dios y no de los hombres. Con el andar del tiempo vino a su corte un rey de los árabes, y el rey de Babilonia (para hacer burla de la simplicidad de su huésped) lo hizo penetrar en el laberinto, donde vagó afrentado y confundido hasta la declinación de la tarde. Entonces imploró el socorro divino y dio con la puerta. Sus labios no profirieron
queja ninguna, pero le dijo al rey de Babilonia que él en Arabia tenía un laberinto mejor, y que si Dios era servido, se lo daría a conocer algún día. Luego regresó a Arabia, juntó sus capitanes y sus alcaides y estragó los reinos de Babilonia con tan venturosa fortuna que derribó sus castillos, rompió sus gentes e hizo cautivo al
mismo rey. Lo amarró encima de un camello veloz y lo llevó al desierto. Cabalgaron tres días, y le dijo: «¡Oh rey del tiempo y sustancia y cifra del siglo!, en Babilonia me quisiste perder en un laberinto de bronce con muchas escaleras, puertas y muros; ahora el Poderoso ha tenido a bien que te muestre el mío, donde no hay escaleras que subir, ni puertas que forzar, ni fatigosas galerías que recorrer, ni muros que te veden el paso».
Luego le desató las ligaduras y lo abandonó en mitad del desierto, donde pereció de hambre y de sed. La gloria sea con Aquel que no muere.

Richard Francis Burton, The Land of Midian Revisited.


La red




Cuenta una tradición israelita que un profeta pasó junto a una red tendida; un pájaro que estaba allí cerca le dijo:
-Profeta del Señor, ¿en tu vida has visto un hombre tan simple como el que tendió esa red para cazarme, a mí que la veo?
El profeta se alejó. A su regreso, encontró el pájaro preso en la red.
-Es extraño -exclamó-. ¿No eras tú quien hace un rato decías tal y tal cosa?
-Profeta -replicó el pájaro-, cuando el momento señalado llega no tenemos ya ojos ni orejas.


Ah'med Et Tortuchi, Siradj el Moluk.
(Extraido de  Cuentos Breves Y Extraordinarios) Link pdf


*imagen: albertomontt

Country In Motion




Country In Motion from Federico Costa on Vimeo.

Cheek to cheek




Heaven, I'm in heaven
And my heart beats so that I can hardly speak
And I seem to find the happiness I seek
When we're out together dancing cheek to cheek
Heaven, I'm in heaven