miércoles, 28 de julio de 2010

Peregrinos





"El patrimonio de su madre se eleva a un millon de euros más la casa de la costa valorada en 700.000 euros. En vida decidió donar su fortuna a una asociación benéfica, no heredarán nada. Sin embargo hay una cláusula que lo anularía, a su muerte heredarán sus bienes si demuestran que en los cinco meses siguientes a la misma han realizado los tres, la peregrinación de Puy-en-Velay a Santiago de Compostela, a pie, sin separarse nunca y pernoctando en los mismos albergues.
En caso de que quisieran hacer este viaje, les presentaré al guía que les acompañará, seleccionado por la notaría y la asociación benéfica.

- En primer lugar no soy cristiano, las peregrinaciones me importan tres pimientos, si quedan abuelitas a las que las divierte quedarse en la edad media, no es mi problema.
En segundo lugar, estoy delicadotengo úlcera de estómago, problemas de tensión, colesterol, o sea que es imposible que vaya, no duraría un cuarto de hora.
Hemos inventado la carretilla, el arado, la carroza, el tren, el coche, el avión, que ocurrencia que en el siglo XXI tengamos que embarrarnos por caminos con una mochila.
En tercer lugar, dirijo una empresa importante, me deslomo de sol a sol, tengo obligaciones, balances, empleados, propiedades, impuestos, papeles, responsabilidades, una vida social, ¡cargas sociales, así que la peregrinación se la puede meter donde le quepa!

-Toda mi vida he trabajado en una escuela laica y republicana, he luchado contra los prejuicios religiosos, los curas, las reliquias, las peregrinaciones,y todos los chanchullos de la iglesia para sacarle pasta al pueblo. ¿Quiere que me deje la piel yendo a Santiago de Compostela? ¿Y encima con mis hermanos? ¿No se ha fijado en mis hermanos? Uno es un alcohólico fracasado en paro, y el otro es un adicto al éxito.
Si me voy dos meses, ¿que explicación le doy al director?, ¿Que me voy a hacer una peregrinación? Justo cuando pedimos que se prohíba el velo.
¿Y quién cree usted que dará mis clases? ¿Y mi salario quien me lo pagará? ¿Y quién se ocupará de mis hijos? Mi marido está en paro. Solo tenemos mi salario. Pero como tengo que reparar el techo de casa, cambiarme de coche y pagar las letras del lavavajillas y las de la enciclopedia universal, mandaré a la porra mis vacaciones en familia, y haré la condenada peregrinación a Santiago, porque es dinero que realmente me hace muchísima falta.

- Y, ¿hay bares en... como se llame de Tomposquela?

Peregrinos (Ver/Bajar película)


Impostura





Los años nos alejan de la infancia sin llevarnos forzosamente a la madurez. Uno de los pocos méritos que admito en un autor como Gombrowicz es haber insistido, hasta lo grotesco, en el destino inmaduro del hombre. La madurez en una impostura inventada por los adultos para justificar sus torpezas y procurarle una base legal a la autoridad. El espectáculo que ofrece la historia antigua y actual es siempre el espectáculo de un juego cruel, irracional, imprevisible, ininterrumpido. Es falso, pues, decir que los niños imitan los juegos de los grandes: son los grandes los que plagian, repiten y amplifican, en escala planetaria, los juegos de los niños.

Julio Ramón Ribeyro, Prosas apatridas.





Absoluta incomprensión















"8 de abril. Sábado santo. Absoluta incomprensión de uno mismo. Poder abarcar el volumen de las propias facultades como una pequeña bola. Aceptar la mayor decadencia como algo conocido y así, dentro de ella, seguir manteniéndose elástico."

Franz Kafka, Diarios (1910-1923)





Un poema para viejo diente torcido




Conozco una mujer
que no para de comprar
rompecabezas, puzzles chinos
de madera, de metal.
Piezas que al final
encajan en un cierto orden.
Lo hace con precisión matemática
resuelve todos sus rompecabezas.
Vive junto al mar
pone azúcar en el jardín para las hormigas
y sobre todo cree
en un mundo mejor.
Tiene el pelo blanco
rara vez lo peina
sus dientes están torcidos
y usa enteritos amplios
sobre un cuerpo que la mayoría
de las mujeres quisiera tener.
Durante muchos años me irritaron
lo que yo consideraba
excentricidades suyas,
como poner cáscaras de huevo en remojo
(Para aportarle calcio a las plantas)
Pero al final cuando pienso en su vida
y la comparo con otras vidas
que parecen más interesantes, originales
y bellas
comprendo que ella hirió menos gente
que cualquiera que yo conozca
(y con herir quiero decir, nada más que herir).
Ella ha pasado épocas terribles
épocas en las que tal vez yo podría
haberla ayudado más
porque ella es la madre de mi única
hija
y una vez fuimos grandes amantes
pero ella ha superado todo eso
como dije
hirió menos gente que cualquiera
que yo conozca,
y si lo mirás de ese modo,
bueno.
Ella ha creado un mundo mejor
ella ganó.
Fránces, este poema
es para vos.

Charles Bukowski




If you wanna be happy







If you wanna be happy 
For the rest of your life,
Never make a pretty woman your wife,

So from my personal point of view, 
Get an ugly girl to marry you.









martes, 27 de julio de 2010

Monolito





Via: Neatorama


Por nada





"Según la Ley, el ejército espartano no debe ir a la guerra. Y no lo hará. Os preocupáis por nada: no he dado ninguna orden. Sólo estiro las piernas. Ando un poco. Me llevaré a mi guardia. A los trescientos. Toda protección es poca."

 Rey Leónidas. Frank Miller, 300





lunes, 26 de julio de 2010

Palabras




"He aquí que el silencio fue integrado
por el total de la palabra humana,
y no hablar es morir entre los seres:
se hace lenguaje hasta la cabellera,
habla la boca sin mover los labios,
los ojos de repente son palabras...
...Yo tomo la palabra y la recorro
como si fuera sólo forma humana,
me embelesan sus líneas 
y navego en cada resonancia del idioma..."






martes, 20 de julio de 2010

When ideas have sex






"When I was a student here in Oxford in the 1970s,the future of the world was bleak. The population explosion was unstoppable. Global famine was inevitable. A cancer epidemic caused by chemicals in the environment was going to shorten our lives. The acid rain was falling on the forests. The desert was advancing by a mile or two a year. The oil was running out. And a nuclear winter would finish us off. None of those things happened. And astonishingly, if you look at what actually happened in my lifetime, the average per-capita income of the average person on the planet, in real terms, adjusted for inflation, has tripled. Lifespan is up by 30 percent in my lifetime. Child mortality is down by two-thirds. Per-capita food production is up by a third. And all this at a time when the population has doubled.

How did we achieve that -- whether you think it's a good thing or not -- How did we achieve that? How did we become the only species that becomes more prosperous as it becomes more populous?The size of the blob in this graph represents the size of the population. And the level of the graphrepresents GDP per capita. I think to answer that question you need to understand how human beings bring together their brains and enable their ideas to combine and recombine, to meet and, indeed, to mate. In other words, you need to understand how ideas have sex.
I want you to imagine how we got from making objects like this to making objects like this.


 These are both real objects. One is an [unclear] hand axe from half a million years ago of the kind made by Homo erectus. The other is obviously a computer mouse. They're both exactly the same size and shape to an uncanny degree. I've tried to work out which is bigger, and it's almost impossible. And that's because they're both designed to fit the human hand. They're both technologies. In the end, their similarity is not that interesting. It just tells you they were both designed to fit the human hand. The differences are what interest me. Because the one on the left was made to a pretty unvarying designfor about a million years -- from one-and-a-half million years ago to half a million years ago. Homo erectus made the same tool for 30,000 generations.Of course there were a few changes, but tools changed slower than skeletons in those days.There was no progress, no innovation. It's an extraordinary phenomenon, but it's true. Whereas the object on the right is obsolete after five years. And there's another difference too, which is the object on the left is made from one substance. The object on the right is made from a confection of different substances, from silicon and metal and plastic and so on. And more than that, it's a confection of different ideas, the idea of plastic, the idea of a laser, the idea of transistors. They've all been combined together in this technology.
And it's this combination, this cumulative technology, that intrigues me. Because I think it's the secret to understanding what's happening in the world. My body's an accumulation of ideas too, the idea of skin cells, the idea of brain cells, the idea of liver cells. They've come together. How does evolution do cumulative, combinatorial things? Well, it uses sexual reproduction. In an asexual species, if you get two different mutations in different creatures, a green one and a red one,then one has to be better than the other. One goes extinct for the other to survive. But if you have a sexual species, then it's possible for an individualto inherit both mutations from different lineages. So what sex does is it enables the individual to draw upon the genetic innovations of the whole species. It's not confined to its own lineage.
What's the process that's having the same effect in cultural evolution as sex is having in biological evolution? And I think the answer is exchange, the habit of exchanging one thing for another. It's a unique human feature. No other animal does it.You can teach them in the laboratory to do a little bit of exchange. And indeed there's reciprocity in other animals. But the exchange of one object for another never happens. As Adam Smith said, "No made ever saw a dog make a fair exchange of a bone with another dog."  You can have culture without exchange. You can have, as it were, asexual culture. Chimpanzees, killer whales, these kinds of creatures, they have culture. They teach each other traditions which are handed down from parent to offspring. In this case, chimpanzees teaching each other how to crack nuts with rocks. But the difference is that these cultures never expand, never grow, never accumulate, never become commoditorial. And the reason is because there is no sex, as it were, there is no exchange of ideas. Chimpanzee troops have different cultures in different troops. There's no exchange of ideas between them.
And why does exchange raise living standards? Well, the answer came from David Ricardo in 1817.And he has a stone age version of his story, although he told it in terms of trade between countries. Adam takes four hours to make a spear and three hours to make an axe. Oz takes one hour to make a spear and two hours to make an axe. So Oz is better at both spears and axes than Adam. He doesn't need Adam. He can make his own spears and axes. Well no, because if you think about it, if Oz makes two spears and Adam make two axes,and then they trade, then they will each have saved an hour of work. And the more they do this, the more true it's going to be. Because the more they do this, the better Adam is going to get at making axes, and the better Oz is going to get at making spears. So the gains from trade are only going to grow. And this is one of the beauties of exchange,is it actually creates the momentum for more specialization, which creates the momentum for more exchange and so on. Adam and Oz both saved an hour of time. That is prosperity, the saving of time in satisfying your needs.
Ask yourself how long you would have to work to provide for yourself and hour of reading light this evening to read a book by. If you had to start from scratch, let's say you go out into the countryside. You find a sheep. You kill it. You get the fat of of it. You render it down. You make a candle, etc. etc. How long is it going to take you? Quite a long time. How long do you actually have to work to earn an hour of reading light if you're on the average wage in Britain today? And the answer is about half a second. Back in 1950, you would have had to work for eight seconds on the average wage to acquire that much light. And that's seven and a half seconds of prosperity that you've gained. Since 1950, as it were. Because that's seven and a half seconds in which you can do something else. Or you can acquire another good or service. And back in 1880, it would have been 15 minutes to earn that amount of light from the average wage. Back in 1800, you'd have had to work six hours to earn a candle that could burn for an hour. In other words, the average person on the average wage could not afford a candle in 1800.
Go back to this image to this image of the axe and the mouse, and ask yourself: "Who made them and for who?" The stone axe was made by someone for himself. It was self-sufficiency. We call that poverty these days. But the object on the right was made for me by other people. How many other people? Tens? Hundreds? Thousands? You know, I think it's probably millions. Because you've to include the man who grew the coffee, which was brewed for the man who was on the oil rig, who was drilling for oil, which was going to be made into the plastic, etc. They were all working for me, to make a mouse for me. And that's the way society works. That's what we've achieved as a species.
In the old days, if you were rich, you literally had people working for you. That's how you got to be rich; you employed them. Louis XIV had a lot of people working for him. They made his silly outfits, like this. And they did his silly hairstyles, or whatever. He had 498 people to prepare his dinner every night. But a modern tourist going around the palace of Versailles and looking at Louis XIV's pictures, he has 498 people doing his dinner tonight too. They're in bistros and cafes and restaurants and shops all over Paris. And they're all ready to serve you at an hour's notice with an excellent meal that's probably got higher quality than Louis XIV even had. And that's what we've done, because we're all working for each other. We're able to draw upon specialization and exchange to raise each other's living standards.
Now, you do get other animals working for each other too. Ants are a classic example; workers work for queens and queens work for workers. But there's a big difference, which is that it only happens within the colony. There's no working for each other across the colonies. And the reason for that is because there's a reproductive division of labor. That is to say, they specialize with respect to reproduction. The queen does it all. In our species, we don't like doing that. It's the one thing we insist on doing for ourselves, is reproduction. Even in England, we don't leave reproduction to the Queen.

So when did this habit start? And how long has it been going on? And what does it mean? Well, I think, probably, the oldest version of this is probably the sexual division of labor. But I've got no evidence for that. It just looks like the first thing we did was work male for female and female for male. It all hunter gatherer societies today, there's a foraging division of labor between, on the whole, hunting males and gathering females. It isn't always quite that simple. But there's a distinction between specialized roles between males and females. And the beauty of this system is that it benefits both sides. The woman knows that, in the Hadzas' case here -- digging roots to share with men in exchange for meat -- she knows that all she has to do to get access to protein is to dig some extra roots and trade them for meat. And she doesn't have to go on an exhausting hunt and try and kill a warthog. And the man knows that he doesn't have to do any digging to get roots. All he has to do is make sure that when he kills a warthog it's big enough to share some. And so both sides raise each other's standards of living through the sexual division of labor.
When did this happen? We don't know, but it's possible that neanderthals didn't do this. They were a highly cooperative species. They were a highly intelligent species. Their brains on average, by the end, were bigger than yours and mine in this room today. They were imaginative. They buried their dead. They had language probably, because we know they had the FOXP2 gene of the same kind as us, which was discovered here in Oxford. And it looks like they probably had linguistic skills. They were brilliant people. I'm not dissing the neanderthals. But there's no evidence of a sexual division of labor. There's no evidence of gathering behavior by females. It looks like the females were cooperative hunters with the men. And the other thing there's no evidence for is exchange between groups. Because the objects that you find in neanderthal remains, the tools they made, are always made from local materials. For example, in the Caucasus there's a site where you find local neanderthal tools. They're always made from local churt. In the same valley there are modern human remains from about the same date, 30,000 years ago. And some of those are from local churt, but more -- but many of them are made from obsidian from a long way away. And when human beings began moving objects around like this, it was evidence that they were exchanging between groups.
Trade is 10 times as old as farming. People forget that. People think of trade as a modern thing.Exchange between groups has been going on for a hundred thousand years. And the early evidence for it crops up somewhere between 80 and 120,000 years ago in Africa, when you see obsidian and jasper and other things moving long distances in Ethiopia. You also see seashells -- as discovered by a team here in Oxford -- moving 125 miles inland from the Mediterranean in Algeria. And that's evidence that people have started exchanging between groups. And that will have led to specialization.
How do you know that long-distance movement means trade rather than migration? Well, you look at modern hunter gatherers like aboriginals, who quarried for stone axes at a place called Mt. Isa,which was a quarry owned by the Kalkadoon tribe.They traded them with their neighbors for things like stingray barbs. And the consequence was that stone axes ended up over a large part of Australia. So long-distance movement of tools is a sign of trade, not migration.
What happens when you cut people off from exchange, from the ability to exchange and specialize? And the answer is that, not only do you slow down technological progress, you can actually throw it into reverse. An example is Tasmania. When the sea level rose, and Tasmania became an island 10,000 years ago, the people on it, not only experienced slower progress than people on the mainland, they actually experienced regress. They gave up the ability to make stone tools and fishing equipment and clothing because the population of about 4,000 people was simply not large enough to maintain the specialized skills necessary to keep the technology they had. It's as if the people in this room were plunked on a desert island. How many of the things in our pockets could we continue to make after 10,000 years? It didn't happen in Tierra del Fuego -- similar island, similar people. The reason, because Tierra del Fuego is separated from South America by a much narrower straight. And there was trading contact across that straight throughout 10,000 years. The Tasmanians were isolated.

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and ask yourself, not only who made it and for who, but who knew how to make it. In the case of the stone axe, the man who made it knew how to make it. But who knows how to make a computer mouse? Nobody, literally nobody. There is nobody on the planet who knows how to make a computer mouse. I mean this quite seriously. The president of the computer mouse company doesn't know. He just knows how to run a company. The person on the assembly line doesn't know because he doesn't know how to drill an oil well to get oil out to make plastic, and so on. We all know little bits, but none of us knows the whole.
I am of course quoting from a famous essay by Leonard Reed, the economist in the 1950s, called "I, Pencil" in which he wrote about how a pencil came to be made, and how nobody knows even how to make a pencil, because the people who assemble it don't know how to mine graphite. And they don't know how to fell trees and that kind of thing. And what we've done in human society,through exchange and specialization, is we've created the ability to do things that we don't even understand. It's not the same with language. With language we have to transfer ideas that we understand with each other. But with technology,we can actually do things that are beyond our capabilities.
We've gone beyond the capacity of the human mind to an extraordinary degree. And by the way,that's one of the reasons that I'm not interested in the debate about I.Q., about whether some groups have higher I.Q.s that other groups. It's completely irrelevant. What's relevant to a society is how well people are communicating their ideas, and how well they're cooperating, not how clever their individuals are. So we've created something called the collective brain. We're just the nodes in the network. We're the neurons in this brain. It's the interchange of ideas, the meeting and mating of ideas between them, that is causing technological progress, incrementally, bit by bit. However, bad things happen. And in the future, as we go forward,we will, of course experience terrible things. There will be wars; there will be depressions; there will be natural disasters. Awful things will happen in this century, I'm absolutely sure. But I'm also that, because of the connections people are mating, and the ability of ideas to meet and to mate as never before. I'm also sure that technology will advance,and therefore living standards will advance.Because through the cloud, through crowd sourcing, through the bottom-up world that we've created, where not just the elites, but everybody is able to have their ideas and make them meet and mate, we are surely accelerating the rate of innovation.



lunes, 19 de julio de 2010

Warning




If your neighbour disappears
O if your neighbour disappears
The quiet man who raked his lawn
The girl who always took the sun

Never mention it to your wife
Never say it at dinner time
Wathever happened to that man
Who used to rake his lawn

Never say to your daughter
As you´re walking home from church
Funny thing about that girl
I havent seen her for a month

And if your son says to you
Nobody lives next door
They´ve all gone away
Send him to bed with no supper

Because it can spread, it can spread
And one fine evening coming home
Your wife and daughter and son
They´ll have caught the idea and will be gone.


Leonard Cohen




sábado, 17 de julio de 2010

Viaje al interior de la memoria




Panem et circenses





"Lo que ocupa a todos los vivos y los tiene sin aliento, es la necesidad de asegurar la existencia. Una vez hecho esto, ya no se sabe que hacer. Por eso, el segundo esfuerzo de los hombres es aligerar la carga de la vida, hacerla insensible, matar el tiempo; es decir, huir del hastío. Una vez libertados de toda miseria material y moral, una vez que han soltado de la espalda cualquiera otra carga, los vemos convertirse ellos mismos en su propia carga y considerar como una ganancia toda hora que consiguen pasar, aun cuando en el fondo esa hora se reste de una existencia que con tanto celo se esfuerzan en prolongar.
El hastío no es un mal despreciable; ¡qué desesperación concluye por pintar en el rostro! Él es quien hace que los hombres, que se aman tan poco entre sí, se busquen sin embargo unos a otros tan locamente: es la fuente del instinto social. El Estado lo considera como una calamidad pública, y por prudencia toma medidas para combatirlo. Este azote, lo mismo que el hambre, que es su extremo opuesto, pueden impeler a los hombres a todos los desbordamientos; el pueblo necesita panem et circenses. El rudo sistema penitenciario de Filadelfia, fundado en la soledad y la inacción, hace del tedio un instrumento de suplicio tan terrible, que para librarse de él más de un condenado ha recurrido al suicidio. Si la miseria es el aguijón perpetuo para el pueblo, el hastío lo es para las personas acomodadas. En la vida civil, el domingo representa el aburrimiento y los seis días de la semana la miseria."


Arthur Schopenhauer, El amor las mujeres y la muerte (Pdf)



Amabilidad








Escayola




¡Nunca me liberaré de esto! Ahora soy dos personas:
ésta, completamente blanca, y la antigua, amarilla,
y la blanca es, sin duda, la más importante.
No necesita alimentos, es, ciertamente, uno de los santos
indudables. Al principio la odiaba, carecía de lógica propia.
Se pasaba los días en la cama conmigo, igual que un cadáver,
y yo me asustaba, pues su forma era idéntica a la mía,

aunque mucho más blanca, e irrompible, y jamás se quejaba.
Era tan fría que me tuvo despierta una semana.
Yo le echaba la culpa de todo, pero ella jamás respondía.
¡Qué ridícula conducta, yo no la entendía! Pero ella
guardaba silencio. La pegaba, pero no se movía,
pacifista sincera, y entonces me dije que deseaba mi amor:
comenzó a ser más cálida, y vi entonces sus muchas virtudes.

Sin mí no existiría, por eso me mostraba cariño.
Yo le daba alma, florecía de ella cual rosa
florece de un jarrón de porcelana barata,
era yo quien brillaba, no ella con su pulcra blancura,
como había pensado al principio. Yo entonces
la protegía un poco y ella estaba encantada, era claro
que su mente de esclava la regía.

Yo aceptaba su culto y a ella le encantaba.
Matinal, despertábame del sol al reflejo. En su torso
sorprendentemente albo lucía su pulcra
nitidez, y su calma y su dura paciencia:
mimaba mis debilidades como experta enfermera,
poniendo mis huesos en su sitio, para que se curasen.
Y, así, nuestro vínculo se volvió más firme.

Fue dejando de venirme tan justa, empezó a separárseme.
Yo notaba sus críticas a pesar de mí misma,
como si mis costumbres la ofendiesen de alguna manera.
Dejaba pasar las corrientes y volvióse distraída y lejana.
Y la piel me escocía y se me iba pedazo a pedazo
sólo porque ella me cuidaba con tanto desvío.
Vi por fin el misterio: se creía inmortal.

Quería dejarme, se pensaba superior a mí en todo.
¡Y yo que la tenía a oscuras, apilando rencores,
malgastando sus días al servicio de un semicadáver!
En secreto empezó a desearme la muerte. Y entonces
podría cubrirme la boca y los ojos, del todo cubrirme,
y llevar mi rostro pintado como funda de momia
con la faz faraónica, aunque fuera de barro y de agua.

Y yo no podía arrojarla de mí, se apoyaba
en mí tanto tiempo que me estaba volviendo inmóvil,
habiendo olvidado la manera de andar o sentarme,
por eso cuidaba yo mucho de nunca ofenderla
o jactarme imprudente de mi cierta venganza.
Esta convivencia era igual que vivir con mi tumba:
yo dependía de ella, aunque muy contra mi voluntad.

Solía pensar que podríamos vivir muy bien juntas,
tan unidas estábamos que pudieran pensarnos casadas.
Pero ahora comprendo que no compatíamos, que ella
sería una santa y yo fea e hirsuta, más tarde o temprano
tales diferencias caerían inanes, pues yo recobraba mi fuerza
y un día podría vivir sin su apoyo y entonces
su cáscara huera y muriente lloraría mi ausencia.


Sylvia Plath




jueves, 15 de julio de 2010

Voces en imágenes






Ochenta y cuatro días












"Era un viejo que pescaba solo en un bote en el Gulf Stream y hacía ochenta y cuatro días que no cogía un pez. En los primeros cuarenta días había tenido consigo un muchacho. Pero después de cuarenta días sin haber pescado, los padres del muchacho le habían dicho que el viejo estaba definitiva y rematadamente salao, lo cual era la peor forma de la mala suerte, y por orden de sus padres el muchacho había salido en otro bote que cogió tres buenos peces la primera semana. Entristecía al muchacho ver al viejo regresar todos los días con si bote vacío, y siempre bajaba a ayudarle a cargar los rollos de sedal o el bichero y el arpón y la vela arrollada al mástil. La vela estaba remendada con sacos de harina y, arrollada, parecía una bandera en permanente derrota."

Ernest Hemingway, El viejo y el mar (Pdf).




Habla también tú




Habla también tú
sé el último en hablar,
di tu decir.

Habla-
Pero no separes el No del Sí.
Y da a tu decir sentido:
dale sombra.

Dale sombra bastante,
dale tanta
cuanta en torno de ti tú sabes extendida entre
medianoche y mediodía y medianoche.

Mira en torno:
ve cómo alrededor todo se hace viviente
¡En la muerte! ¡Viviente!
Dice la verdad quien dice sombra.

Pero se estrecha ahora el lugar donde estás:
¿Adónde ahora, despojado de sombra, adónde?
Asciende. Tanteante, asciende.
Te haces más sutil, más irreconocible, más fino.

Más fino: un hilo
por el que quiere descender la estrella
para abajo nadar, al fondo,
donde se ve brillar: sobre móviles dunas
de palabras errantes.


Paul Celan




Big Bang Big boom




Sofoco






"Parecerse a un corredor que se detiene en plena carrera para intentar comprender qué sentido tiene correr. Meditar es un signo de sofoco."

E. M. Cioran, Ese maldito yo.




La etiqueta es la etiqueta





"-¡Ah, pobre cuerpo de perro! -dijo con voz bondadosa-. Tengo que darte una camisa y unos cuantos moqueros. ¿Que tal son los calzones de segunda mano?
-Me sientan bastante bien -contestó Stephen.
Buck Mulligan atacó el entrante de debajo del labio.
-Qué ridículo -dijo satisfecho- De segunda pierna deberían ser. Dios sabe qué sifilicólico los habrá soltado. Tengo un par de estupendo a rayas, gris. Quedarás fenómeno con ellos. En serio, Kinch. Tienes muy buena pinta cuando te arreglas.
-Gracias -dijo Stephen-. No puedo ponérmelos si son grises.
-No puede ponérselos -dijo Buck Mulligan a su propia cara en el espejo-. La etiqueta es la etiqueta. Mata a su madre pero no puede ponerse pantalones grises."

James Joyce, Ulises (Pdf).



Pareces un disco rayado






"Pareces un disco rayado", recuerdo que  me dijo de pronto aquel día (luego supe coincidiendo con la entrada de mi padre en casa), "tanto llenarte la boca con París y París, ¿pero se puede saber qué le encuentras a París?" Aunque sorprendido, recuerdo que estuve a punto de decirle que recorría las calles de aquella ciudad con el corazón aturdido por la tristeza. Pero no me atreví a decir nada. "Es una desgracia para mí", continuó mi madre, "ver que mi hijo se ha vuelto un disco rayado." Se quedó callada de golpe. Cuando eso pasaba, era el anuncio de que podía acabar diciendo alguna frase excéntrica, alguna de esas frases que había aprendido en París y que muchas veces estaban cargadas de una extraña genialidad. Como ocurrió aquel día cuando me dijo: "Tanto París y París, pareces un disco rayado en una ciudad que... está llena de rayas. Mira la Tour Eiffel, no es más que rayas. Rayas en los pantalones de los señorones franceses, rayas en la frente de las porteras, rayas y rayas. Y tú el disco rayado mayor del reino. Deberías reconsiderar la vida rayada que llevas."
Mi madre fue una mujer de curiosas intuiciones y extrañas genialidades. Lo que desde hace un tiempo más me impresiona de sus frases de aquel día sobre París y las rayas es que éstas guardan una curiosa coincidencia con algo que escribió Kafka y que descubrí no hace mucho y que desde luego mi madre no pudo leer nunca, entre otras cosas porque nunca leía y yo creo que ni tan siquiera llegó a saber de la existencia de Kafka, el extraño pasajero del siglo XX, el hombre que vio un París parecido al que vio mi madre y escribió en sus diarios: "El París rayado (...) el techo rayado de cristal del Grand Palais des Arts, las ventanas divididas por rayas de las oficinas, la Tour Eiffel, hecha de rayas, el efecto rayado de los listones laterales y centrales de las puertas de los balcones de enfrente de nuestras ventanas, las pequeñas butacas al are libre y las mesitas de los cafés, con patas que son rayas, las rejas con punta dorada de los parques públicos."

Enrique Vila-Matas, París no se acaba nunca.



Olvido y memoria










Recuerdo los encuentros que teníamos, veinte años después del bachillerato, los alumnos de mi clase en el colegio: J. se dirigió a mí alegremente:
-Aún te veo decirle al profesor de matemáticas: "¡Señor profesor, váyase a la mierda!".
Ahora bien, siempre me ha repugnado la fonética checa de la palabra "mierda" y estaba absolutamente seguro de no haber dicho eso nunca. Pero todo el mundo a nuestro alrededor se puso a reír, simulando acordarse de mi hermosa proclama. Al comprender que no convencería a nadie con desmentirlo, sonreí con modestia y sin protestar, porque, lo añado para mi vergüenza, me gustó verme transformado en un héroe escupiendo la palabrota a la cara del maldito profesor.
Cualquiera ha vivido historias como ésta. Cuando alguien cita algo que has dicho en una conversación, nunca te reconoces en ello; en el mejor de los casos, tu comentario ha sigo brutalmente simplificado, a veces pervertido (cuando toman en serio tu ironía) y muchas veces no corresponde a nada de lo que habrías podido decir o pensar. No debes sorprenderte ni indignarte, porque es la evidencia de las evidencias: el hombre queda separado del pasado (incluso del pasado de hace unos segundos) por dos fuerzas que se ponen inmediatamente en funcionamiento y cooperan: la fuerza del olvido (que borra) y la fuerza de la memoria (que transforma).
Es la evidencia de las evidencias, pero es difícil de admitir porque, cuando la pensamos hasta el final, ¿qué ocurre con los testimonios sobre los que descansa la historiografía?, ¿qué ocurre con las certezas del pasado y qué ocurre con la propia Historia, a la que nos referimos todos los días con credulidad, cándida y espontáneamente? Tras la frágil linde de lo incontestable (no cabe duda de que Napoleón perdió la batalla de Waterloo), se extiende un espacio infinito, el espacio aproximativo de lo inventado, simplificado, exagerado, de lo mal entendido, un espacio infinito de no verdades que copulan, se multiplican como ratas y quedan inmortalizadas.

Milan Kundera, El Telón (Pdf).




Templos délficos







Lugares tan banales como la Prefectura de Policía o el Ministerio de Trabajo son ahora los templos délficos donde se decide nuestro destino. Porteros, valets, empleadas viejas con permanente y mitones, son los pequeños dioses a los que estamos irremediablemente sometidos. Dioses funcionarios y falaces, nos traspapelan para siempre un documento y con él nuestra fortuna o nos cierran el acceso a una oficina que era la única en la cual podíamos redimirnos de alguna falta. Los designios de estos diosecillos burocráticos son tan impenetrables como los de los dioses antiguos y como éstos distribuyen la dicha y el dolor sin apelación. La empleada de Correos que se niega a entregarme una carta certificada porque el remitente ortografió mal una letra de mi apellido es tan terrible como Minerva desarmando a un soldado troyano para dejarlo indefenso en manos de uno griego. Muertos los viejos dioses por la razón, renacieron multiplicados en las divinidades mezquinas de las oficinas públicas. En las ventanillas enrejadas están como en altares de pacotilla, esperando que les rindamos adoración,

Julio Ramón Ribeyro, Prosas apatridas.




sábado, 10 de julio de 2010

The Way It Is







Anthony Discenza



lunes, 5 de julio de 2010

Pretérito+futuro




"Pretérito imperfecto busca Futuro perfecto para vivir presente simple."