martes, 28 de junio de 2011

Así mueren las palabras




"Así mueren
las palabras antiguas
como copos de nieve
que tras dudar en el aire
caen al suelo
sin un lamento.
Debería decir: callando.
¿Dónde están ahora las cien
maneras de decir mariposa?
En la costa de Biarritz recogió
Nabokov uno de aquellos
nombres: miresicoletea.
Mira, está ahora bajo la arena,
como la astilla de una concha."

Bernardo Atxaga

The Rose Family




The rose is a rose,
And was always a rose.
But now the theory goes
That the apple's a rose,
And the pear is, and so's
The plum, I suppose.
The dear only knows
What will next prove a rose.
You, of course, are a rose
But were always a rose.

Robert Frost




Lo que queda cuando no queda nada







"Ahora en el pequeño saloncito queda lo que queda cuando no queda nada: por ejemplo, moscas, o prospectos que han echado los estudiantes por debajo de todas las puertas y que son propaganda de un nuevo dentífrico o prometen un descuento de veinticinco céntimos a quien compre tres paquetes de detergente, o números atrasados de Le Jouet francais, la revista que recibió todas su vida y cuya suscripción siguió funcionando hasta unos meses después de su muerte, o esas cosas insignificantes que andan tiradas por el suelo o por los rincones de los armarios, sin que se sepa cómo llegaron y cómo están aún allí: tres flores silvestres mustias, unos tallos fláccidos en cuyas extremidades se marchitan unos filamentos que se dirían calcinados, una botella de coca-cola vacía, una caja de pasteles, abierta, que todavía conserva su cinta de rafia falsa y en la que las palabras "Las delicias de Luis XV. Pastelería, Confitería fundada en 1742" dibujan un hermoso oval rodeado de una guirnalda con cuatro angelitos mofletudos a los lados, o, detrás de la puerta de la escalera, una especie de percha de hierro con un espejo rajado en tres porciones de superficies desiguales que esbozan vagamente la forma de una Y, en cuyo marco está aún metida una postal que representa una joven atleta, al parecer japonesa, que enarbola una antorcha encendida."

Geroges Perec, La vida instrucciones de uso.


lunes, 20 de junio de 2011

Me educaron para el éxito





"Me educaron para el éxito y mi mayor éxito es saber que no tengo educación (...) Soy un loco, estoy loco. Allá los cuerdos con su educación."

Jesús Quintero


Faltó poco




Faltó poco
y mi madre podría haberse casado
con el señor Zbigniew Wola.
Y si hubieran tenido una hija, no habría sido yo.
Quizá habría tenido mejor memoria para los nombres
y las caras,
y para las melodías oídas una sola vez.
Habría reconocido sin problemas qué pájaro era cuál.
Habría tenido excelentes notas en física
y química,
peores en lengua,
pero habría escrito a escondidas poemas
claramente más interesantes que los míos.

Faltó poco
y mi padre podría haberse casado en ese mismo momento
con la señorita Jadwiga R.
Y si hubieran tenido una hija, no habría sido yo.
Quizá habría sido más terca en lo de salirse con la suya.
Y se habría lanzado sin temor a aguas profundas,
capaz de abandonarse a emociones gregarias.
Vista continuamente en varios lugares al mismo
tiempo,
pero rara vez entre libros, más a menudo en la calle
jugando a la pelota con los chicos.

Quizá incluso se habrían encontrado ambas
en la misma escuela, en la misma clase.
Pero no habrían sido amigas,
no habrían tenido ningún parentesco,
y en las fotos de grupo estarían lejos una de otra.

Niñas, poneos ahí
-habría dicho el fotógrafo-.
Las más bajas delante, las más altas detrás.
Y sonreíd cuando os dé la señal.
Pero contad antes
si estáis todas.

-Sí señor, estamos todas.

Wislawa Szymborska



Argentina en el diván



"Argentina es un país traumatizado por una historia plagada de conflictos violentos, crisis económicas y un futuro incierto. El Documentos TV del sábado 2 de abril nos muestra cómo el psicoanálisis es parte fundamental de su cultura desde hace medio siglo. Más de 60.000 psicoterapeutas ejercen actualmente en Buenos Aires y otros 12.000 estudiantes se preparan en la universidad de Psicología. ‘Argentina en el diván’ hace un recorrido por la historia reciente de este país para entender por qué el lenguaje de Freud se convirtió en parte de la cultura de la clase media argentina.

Historia argentina y psicoanálisis

A principios del siglo XX, Argentina parecía destinada a convertirse en una potencia económica mundial y millones de inmigrantes europeos se sintieron atraídos por esta nueva tierra prometida. En la década de los años treinta Buenos Aires se había transformado en una sociedad urbana deseosa de imitar todo lo que fuera moderno y europeo. Esta búsqueda de una nueva identidad llevaría a las clases medias argentinas a ser especialmente receptivas al psicoanálisis de Freud.
"El psicoanálisis se instala en Buenos Aire sobre la cultura que está impregnada de las idiosincrasias del tango. Luego se suma el existencialismo que le agrega a la melancolía ese aspecto de preguntarse acerca del sentido de la vida", explica la psicoanalista Sonia Abadi.
El documental hace un recorrido por la historia reciente del país en el que la dictadura militar -durante la que desaparecieron 30.000 argentinos- y la derrota ante Gran Bretaña en la Guerra de las Malvinas han dejado una huella indudable. "Yo estuve 23 años con un psiquiatra, porque tengo una hija desaparecida que no sé dónde está enterrada", cuenta una mujer y es un ejemplo de cómo la sociedad buscó consuelo o respuestas en el psicoanálisis. El lenguaje de Freud se convirtió en parte de la cultura de la clase media y en una forma de resistencia contra el régimen.

El complicado 'oficio' de ser argentino

El psiquiatra e historiador Ben Rescinoff reconoce, basándose en la trayectoria de su país, que "era muy difícil ser argentino, es un oficio bastante complicado. ¿Qué parte jugó el psicoanálisis en todo esto? Es difícil decirlo con precisión". Mientras que Eduardo Pavlovsky, actor, escritor y psicoterapeuta reflexiona sobre la personalidad de sus paisanos: "Nosotros los argentinos tenemos una rara identidad. El psicoanálisis también forma parte de estas vicisitudes de ser argentino".
La base de psicoanálisis está en el pasado, en la historia, y algunos especialistas aseguran en el documental que la evolución de Argentina es muy parecida a un trastorno de la personalidad: sigue repitiendo las mismas pautas de comportamiento que no le han ido demasiado bien en el pasado. La realidad es que el lenguaje psicoanalítico se ha convertido en una seña de identidad de los argentinos y forma parte de su cultura de la melancolía. ‘Mi intención es ir a terapia toda la vida’, dice Guido, un joven estudiante de 25 años" Documentos TV

Documental online: Megavideo / Megaupload

1938

















Los nazis marcharon sobre Viena.
Superman hizo su debut en Action Comics.
Stalin purgó a sus amigos revolucionarios.
El primer Dairy Queen abrió en Kankakee, Illinois.
Yo, en mi cuna, me meaba en los pañales.

“Debes de haber sido un hermoso bebé”, cantaba Bing Crosby.
Un piloto al que los periódicos llamaron “Camino Equivocado Corrigan”
despegó de Nueva York con dirección a California
y acabó aterrizando en Irlanda mientras yo veía a mi madre
sacarse un pecho del camisón azul y dirigirse hacia mí.

Aquel septiembre hubo un huracán que trasladó un cine
desde la playa de Westhampton a algún sitio en medio del mar.
La gente temía que el mundo estuviera a punto de acabarse.
Un pez que se creía extinto desde hacía setenta millones de años
apareció en una red de pesca en la costa de Suráfrica.

Yo estaba en mi cuna mientras los días se hacían más breves y fríos.
La primera gran nevada cayó durante la noche
sumiendo mi habitación en un gran silencio.
Me parece haberme oído llorar durante mucho, mucho tiempo.

Charles Simic



También la verdad se inventa”





“Se miente más de la cuenta 
por falta de fantasía: 
 también la verdad se inventa”.

Antonio Machado


sábado, 18 de junio de 2011

Oxygen




I wanna be better than oxygen
So you can breathe when you're drowning and weak in the knees
I wanna speak louder than Ritalin
For all the children who think that they've got a disease
I wanna be cooler than t.v.
For all the kids that are wondering what they are going to be
We can be stronger than bombs
If you're singing along and you know that you really believe
We can be richer than industry
As long as we know that there's things that we don't really need
We can speak louder than ignorance
Cause we speak in silence every time our eyes meet.

On and on, and on, and on it goes
The world it just keeps spinning
Until i'm dizzy, time to breathe
So close my eyes and start again anew.

I wanna see through all the lies of society
To the reality, happiness is at stake
I wanna hold up my head with dignity
Proud of a life where to give means more than to take
I wan't to live beyond the modern mentality
Where paper is all that you're really taught to create
Do you remember the forgotten America?
Justice, equality, freedom to every race?
Just need to get past all the lies and hypocrisy
Make up and hair to the truth behind every face
That look around to all the people you see,
How many of them are happy and free?
I know it sounds like a dream
But it's the only thing that can get me to sleep at night
I know it's hard to believe
But it's easy to see that something here isn't right
I know the future looks dark
But it's there that the kids of today must carry the light.

On and on, and on, and on it goes
The world it just keeps spinning
Until i'm dizzy, time to breathe
So close my eyes and start again anew.

If i'm afraid to catch a dream
I weave your baskets and I'll float them down the river stream
Each one i weave with words i speak to carry love to your relief.

I wanna be better than oxygen
So you can breathe when you're drowning and weak in the knees
I wanna speak louder than Ritalin
For all the children who think that they've got a disease
I wanna be cooler than t.v.
For all the kids that are wondering what they are going to be
We can be stronger than bombs
If you're singing along and you know that you really believe
We can be richer than industry
As long as we know that there's things that we don't really need
We can speak louder than ignorance
Cause we speak in silence every time our eyes meet.

On and on, and on, and on it goes
The world it just keeps spinning
Until i'm dizzy, time to breathe
So close my eyes and start again anew


viernes, 17 de junio de 2011

Cero




Mi saldo disminuye cada día
qué digo cada día
cada minuto cada
bocanada de aire
muevo mis dedos como si pudieran
atrapar o atraparme
pero mi saldo disminuye
muevo mis ojos como si pudieran
entender o entenderme
pero mi saldo disminuye
muevo mis pies cual si pudieran
acarrear o acarrearme
pero mi saldo disminuye
mi saldo disminuye cada día
qué digo cada día
cada minuto cada
bocanada de aire
y todo porque ese
compinche de la muerte
el cero
está esperando



Kunst bar



No quiero rosas mientras haya rosas






No quiero rosas mientras haya rosas.
Las quiero cuando ya no las pueda haber.
¿Qué he de hacer con las rosas
Que puede cualquier mano coger?

Sólo quiero la noche si la aurora
La diluye en azul y rosicler.
Lo que mi alma ignora,
Eso es lo que quiero poseer.

¿Para qué? De saberlo, nunca haría
Versos para decir que no lo sé.
Siento a mi alma pobre y fría
¿Con qué limosna la calentaré?

Fernando Pessoa


Si tuviera valor





“Si tuviera valor, se dejaría llevar por el manso empuje de las escaleras mecánicas durante horas: llegaría al final del pozo inclinado, volvería a ascender, bajaría de nuevo, y así una y otra vez hasta gastar la mañana. Pero no se atrevió: al llegar al final de la cinta, se limitó a seguir la corriente de nucas anónimas, que le guiaron hasta su andén.”

Ricardo Gómez


Adan eta bizitza




Adan eta bizitza

Gaixotu zen Adan paradisua utzi eta aurreneko neguan,
eta eztulka, buruko minez, hogeita hemeretziko sukarraz,
negarrari eman zion Magdalenak gerora emango bezala,
eta Evagana zuzenduz "hil egingo naiz" esan zion oihuka,
"gaizki nago, maite, hilurren, ez dakit zer gertatzen zaidan".

Harritu egin zen Eva hitz haiekin, hil, hilurren, gaizki, maite,
eta berriak iruditu zitzaizkion, hizkuntza arrotz batekoak,
eta ezpain artean ibili zituen maiz, hil, hilurren, gaizki, maite,
harik eta zehazki ulertzen zituela iruditu zitzaion unerarte.
Ordurako sendatua zegoen Adan, eta poz pozik zebilen.

Paradisuaz geroko lehen gertaera hark segida luzea izan zuen ,
eta lehengoez gain, hil, hilurren, gaizki, maite, Adan zein Evak
hitz berriak ikasi behar izan zituzten, min, lan, bakardade, poz
eta beste hamaika, denbora, neke, algara, eder, ikara, kemen;
hiztegia hazten zenarekin batera, zimurtuz joan zitzaien azala.

Zahartu zen erabat Adan, sentitu zuen hurbil heriotzaren ordua,
eta Evarekin elkarrizketa sakon bat izateko gogoa sortu zitzaion;
"Eva", esan zion, "ez zen ezbehar bat izan paradisuaren galtzea;
oinazeak oinaze, minak min, gure Abelen zoritxarra halako zoritxar,
bizi izan duguna izan da, zentzurik nobleenean esanda, bizitza".

Adanen hilobi atarian malko arruntak ixuri ziren, gatz eta urezkoak,
lurrera erortzerakoan hiazinto edo arrosa alerik eman ez zutenak,
eta Kain izan zen, paradoxaz, negarrez bortitzen puskatu zena;
Gero Evak irribarre xamurrez gogoratu zuen Adanen lehen gripea
eta halaxe, lasai, etxera joan eta salda beroa hartu zuten, eta txokolatea.


La vida según Adán

Enfermó Adán el primer invierno después de su salida del paraíso
y asustado con los síntomas, la tos, la fiebre, el dolor de cabeza,
se echó a llorar igual que años más tarde lo haría María Magdalena,
y dirigiéndose a Eva, "no sé qué me ocurre" gritó, "tengo miedo"
"amor mío, ven aquí, creo que ha llegado la hora de mi muerte".

Eva se sorprendió mucho al oir aquellas palabras, amor, miedo, muerte
y le pareció que pertenecían a una lengua extraña, ajena al paradisiaqués,
y anduvo con ellas en la boca, masticándolas como pepitas, como raíces,
hasta que creyó, amor, miedo muerte, comprender enteramente su sentido.
Para entonces Adán ya se había repuesto, y volvía a sentirse feliz, o casi.

Fue sólo, aquel hecho extraparadisíaco, el primero de una larga serie,
de modo que Adán y Eva siguieron, por así decir, recibiendo clases intensivas
de la lengua que decía amor, miedo, muerte, aprendiendo palabras como
cansancio, sudor, carcajada, carcaj, carcamal, canción, caricia o cárcel;
a medida que crecía su vocabulario, las arrugas de su piel aumentaban.

La hora de la muerte, la verdadera, le llegó a Adán siendo ya muy viejo,
y quiso entonces transmitir a Eva lo que había aprendido, su última verdad.
"¿Sabes, Eva?", le dijo, "la pérdida del paraíso no fue en realidad una desgracia".
A pesar de los trabajos, a pesar de lo del pobre Abel y todos los demás conflictos,
hemos conocido lo único que, noblemente hablando, puede llamarse vida.

Sobre la tumba de Adán se derramaron lágrimas corrientes, de agua y sal,
que cayeron a tierra y no criaron jacintos, ni rosas, ni flores de ninguna clase,
y de todos ellos fue Caín el que, paradójicamente, con más desgarro lloró;
Luego Eva recordó con cariño el susto de Adán cuando su primera gripe,
y todos se calmaron, y se fueron, y tomaron algo, y comieron un bollo.


Life according to Adan

The first winter after leaving Paradise, Adam fell ill,
And, alarmed by his symptoms: coughing, fever, headache,
He burst into tears, just as Mary Magdalene would many years later.
Then, addressing Eve, he cried: 'I don't know what's wrong with me.
Come here, my love, I fear the hour of my death is near.'

Eve was very surprised to hear the words love, fear and death,
they seemed to belong to a strange language, quite unlike the language of Paradise,
And she rolled them around in her mouth, chewing on them like tomato seeds or roots,
Until she felt she had understood them fully: love, fear, death,
But by then, Adam had recovered and was happy again - well - almost.

That extra-paradisaic event was only the first in a long series,
And Adam and Eve continued their intensive course in that language
which spoke of love, fear and death, learning words such as
Drudgery, sweat, delight, dagger, perish, song, caress and prison;
As their vocabulary increased, so did the wrinkles on their skin.

The hour of Adam's death, the real one this time, came when Adam was very old,
And he wanted to tell Eve all that he had learned, his ultimate truth.
You know, Eve, he said, 'losing Paradise wasn't really such a bad thing.
Despite all the hard work, the business with poor Abel and other such problems,
We have experienced the only thing that deserves the noble name of life.'

On Adam's tomb a few ordinary saltwater tears were shed,
And where they fell to earth no hyacinths or roses or flowers of any sort sprang up,
And paradoxically enough, it was Cain who cried the most.
Then Eve recalled fondly how frightened Adam had been by that first bout of flu,
And they all stopped crying and went off for a drink and a bite to eat.


A veces nos vienen ráfagas











“A veces nos vienen ráfagas de ideas que no pertenecen a nuestra lengua, y ello no debe parecerte extraño. O palabras, que a veces el mundo parece hecho de palabras iguales entre sí aunque distinto sea el modo de entenderlas en su sustancia. Por ejemplo, la palabra antrophos. Esta palabra en la que pienso, y que a cada uno de nosotros nos parece la misma, para cada uno quiere decir una cosa. Una palabra que ni siquiera Linneo, Querida mía, habría sido capaz, con toda su paciencia, de clasificar en sus infinitos valores. En mi caso, un hombre sólo, un caso de una trivialidad casi ridícula, dado que periódicos y censos, municipios y autoridades hoy lo llaman single. Pero en mi caso la singularidad coincidía realmente con la vieja soledad. La más absoluta soledad, como la del paisaje que me rodeaba, hecho de zarzas y de retama y cipreses en las colinas. Y por eso llamé a la puertecita y giré el picaporte. Por lo general, en casos como éstos, debería abrir una señora de cierta edad, preferiblemente inglesa, con el pelo gris y acaso vestida con un sari, porque ha vivido en la India, una persona que ha meditado largo tiempo sobre las filosofías del Oriente y que sabe cómo manejarse con las vidas futuras.”

Antonio Tabucchi


jueves, 16 de junio de 2011

Zero





Zero from Zealous Creative on Vimeo.

Morley


















He andado muchos caminos




He andado muchos caminos,
he abierto muchas veredas;
he navegado en cien mares,
y atracado en cien riberas.

En todas partes he visto
caravanas de tristeza,
soberbios y melancólicos
borrachos de sombra negra,

y pedantones al paño
que miran, callan, y piensan
que saben, porque no beben
el vino de las tabernas.

Mala gente que camina
y va apestando la tierra...

Y en todas partes he visto
gentes que danzan o juegan,
cuando pueden, y laboran
sus cuatro palmos de tierra.

Nunca, si llegan a un sitio,
preguntan a dónde llegan.
Cuando caminan, cabalgan
a lomos de mula vieja,

y no conocen la prisa
ni aun en los días de fiesta.
Donde hay vino, beben vino;
donde no hay vino, agua fresca.

Son buenas gentes que viven,
laboran, pasan y sueñan,
y en un día como tantos,
descansan bajo la tierra.

Antonio Machado



Del rigor en la ciencia




"En aquel Imperio, el Arte de la Cartografía logró tal perfección que el mapa de una sola provincia ocupaba toda una ciudad, y el mapa del imperio, toda una provincia. Con el tiempo, esos mapas desmesurados no satisficieron y los Colegios de Cartógrafos levantaron un mapa del Imperio, que tenía el tamaño del Imperio y coincidía puntualmente con él. Menos adictas al estudio de la Cartografía, las generaciones siguientes entendieron que ese dilatado mapa era inútil y no sin impiedad lo entregaron a las inclemencias del sol y de los inviernos. En los desiertos del Oeste perduran despedazadas ruinas del mapa, habitadas por animales y por mendigos; en todo el país no hay otra reliquia de las disciplinas geográficas."

Suárez Miranda: Viajes de varones prudentes. 


Rima XI















—Yo soy ardiente, yo soy morena,
yo soy el símbolo de la pasión,
de ansia de goces mi alma está llena.
¿A mí me buscas?
—No es a ti, no.

—Mi frente es pálida, mis trenzas de oro:
puedo brindarte dichas sin fin,
yo de ternuras guardo un tesoro.
¿A mí me llamas?
—No, no es a ti.

—Yo soy un sueño, un imposible,
vano fantasma de niebla y luz;
soy incorpórea, soy intangible:
no puedo amarte.
—¡Oh ven, ven tú!

Gustavo Adolfo Bécquer


Wish You Were Here




So, so you think you can tell Heaven from Hell,
blue skies from pain.
Can you tell a green field from a cold steel rail?
A smile from a veil?
Do you think you can tell?
And did they get you to trade your heroes for ghosts?
Hot ashes for trees?
Hot air for a cool breeze?
Cold comfort for change?
And did you exchange a walk on part in the war for a lead role in a cage?
How I wish, how I wish you were here.
We're just two lost souls swimming in a fish bowl, year after year,
Running over the same old ground.
What have you found? The same old fears.
Wish you were here.


Toda la verdad





“Un famoso aristócrata inglés dijo que si alguien fuera por Londres diciendo la verdad a todas las personas que encontrara, lo más probable es que lo mataran antes de que recorriera 200 metros.” 
Noam Chomsky


martes, 14 de junio de 2011

Deceptions




"Magic is the only honest profession. A magician promises to deceive you and he does."


Microcréditos




"Durante décadas, la idea de dar pequeños préstamos a los pobres para mejorar su calidad de vida ha sido aplaudida con entusiasmo en todo el mundo. Éste es el documental que ha provocado la expulsión del premio Nóbel de la Paz Muhammad Yunus, el banquero de los probres, de la institución que fundó. Una exhaustiva investigación periodística cuestiona la utilidad del sistema de microcréditos en los países del tercer mundo." Documetos TV



Bajar documental de Megaupload (Link Vía)

lunes, 13 de junio de 2011

The Mute Button




Tengo pena y no respondo




Tengo pena y no respondo.
Mas no me siento culpado
Porque en mí no correspondo
Al otro que en mí has soñado.

Cada uno es mucha gente.
Para mí soy quien me pienso,
Para otros -cada cual siente
lo que cree, y es yerro inmenso.

Ah, dejadme sosegar.
No otro yo me sueñen otros.
Si no me quiero encontrar
¿Querré que me halléis vosotros?

Fernando Pessoa

Movimiento perpetuo




"La vida no es un ensayo, aunque tratemos muchas cosas; no es un cuento, aunque inventemos muchas cosas; no es un poema, aunque soñemos muchas cosas. El ensayo del cuento del poema de la vida es un movimiento perpetuo; eso es, un movimiento perpetuo."

Augusto Monterroso, Movimiento perpetuo.


No era una idea genial, desde luego, pero...







"No era una idea genial, desde luego, pero al menos era algo, y si me dedicaba a ello con todo el rigor y la constancia con que pretendía hacerlo, tendría mi ocupación, el pequeño caballo de batalla que andaba buscando para salir de mi rutinaria y soporífera indolencia. Pese a lo modesto de la empresa, y con objeto de hacerme la ilusión de que me dedicaba a algo importante, decidí darle un título llamativo, un tanto ampuloso: El libro del desvarío humano . En él pensaba escribir, en un lenguaje lo más claro y sencillo posible, un relato de cada equivocación, torpeza y batacazo, de cada insensatez, flaqueza y disparate que hubiera cometido durante mi larga y accidentada existencia. Cuando no se me ocurrieran anécdotas que contar sobre mí mismo, escribiría cosas que hubieran sucedido a conocidos míos, y cuando esa fuente se agotara a su vez, me inspiraría en hechos históricos, recordando las locuras de mis congéneres a lo largo de los siglos, empezando por las civilizaciones perdidas de la antigüedad y llegando hasta los primeros meses del siglo XXI . Aunque no consiguiera otra cosa, pensé que podría suscitar unas cuantas carcajadas.

No tenía el menor deseo de desnudar mi alma ni dedicarme a sombrías introspecciones. Adoptaría un tono ligero y burlesco de principio a fin, con el único propósito de distraerme y tener el día ocupado durante el mayor número de horas posible. Pensaba en el proyecto como si fuese un libro, pero en realidad no lo era. Utilizando cuadernos de papel amarillo, hojas sueltas, el reverso de sobres e impresos publicitarios de préstamos y tarjetas de crédito, me dediqué a compilar lo que venía a ser una desordenada serie de notas, una mezcolanza de anécdotas sin relación entre sí que iba guardando en una caja de cartón a medida que las terminaba. El plan era más absurdo de lo que parecía. Algunas historias no pasaban de unas cuantas líneas, y buen número de ellas, en especial las relativas a la transposición de sonidos o la confusión de vocablos que tanto me gustaban, se componían de una sola frase. Hamburguesa con queso graseada en lugar de hamburguesa con queso braseada, por ejemplo, que una vez se me escapó cuando estaba en primero de instituto, o la declaración involuntariamente profunda, casi mística, que solté a Edith durante una de nuestras amargas peleas conyugales: Si no lo creo no lo veo . Cada vez que me sentaba a escribir, cerraba los ojos y dejaba que mis pensamientos vagaran en la dirección que les apeteciese. Imponiéndome esa especie de relajación, logré desenterrar toda una serie de elementos del pasado remoto, cosas que hasta entonces había creído perdidas para siempre. Un fugaz momento en sexto de primaria (por citar alguno de esos recuerdos), cuando un chico de la clase llamado Dudley Franklin soltó un pedo largo y estridente, semejante a un toque de corneta, durante un breve silencio en plena clase de geografía. Todos nos reímos, claro (nada resulta más gracioso en un aula llena de chicos de once años que una súbita ventosidad), pero lo que hacía a ese incidente distinto de la categoría de bochornos menores y lo elevaba a la calificación de clásico, de perdurable obra maestra en los anales de la vergüenza y la humillación, residía en el hecho de que Dudley fue lo bastante ingenuo como para cometer el error fatal de ofrecer una disculpa. «Perdón», dijo, bajando la mirada al pupitre y enrojeciendo hasta que sus mejillas parecieron un coche de bomberos recién pintado. Jamás debe reconocerse un pedo en público. Ésa es la ley no escrita, la única norma protocolaria que debe seguirse estrictamente en la etiqueta norteamericana. Los pedos no salen de nadie ni de ningún sitio en concreto; son emanaciones anónimas que tienen su origen en el conjunto del grupo, y aunque hasta el último de los presentes pueda señalar al culpable, la única actitud sensata consiste en negarlo. Sin embargo, el bobalicón de Dudley Franklin era demasiado honrado para hacer eso, y no le permitieron olvidar el incidente. Aquel mismo día se le puso el mote de Perdón Franklin, y todo el mundo lo llamó así hasta que acabamos el instituto.

Como parecía que las historias podían clasificarse en apartados diferentes, después de trabajar aproximadamente un mes en el proyecto, cambié de sistema y empecé a utilizar varias cajas en vez de una, lo que me permitía organizar las historias terminadas de manera más coherente. Una caja para deslices verbales, otra para percances físicos, otra para ideas fallidas, otra para meteduras de pata, y así sucesivamente. Poco a poco, fueron interesándome cada vez más los momentos cómicos de la vida cotidiana. No sólo los innumerables golpes que me he dado en la cabeza o en el dedo gordo del pie a lo largo de los años, ni tampoco únicamente la frecuencia con que se me han caído las gafas del bolsillo de la camisa cuando me he agachado para atarme los cordones de los zapatos (con la ulterior humillación de tropezar y pisarlas), sino también las increíbles calamidades que me han venido sucediendo desde mi más tierna infancia. Bostezar en una merienda campestre en el Día del Trabajo de 1952 y dejar que me entrara en la boca abierta una abeja, insecto que accidentalmente, entre el asco y el súbito pánico, acabé tragando en lugar de escupir; o aún más inverosímil, disponerme a abordar un avión en un viaje de trabajo hará sólo siete años con la matriz de la tarjeta de embarque descuidadamente cogida entre el dedo corazón y el pulgar, y al soltarla a consecuencia de un empujón que me dieron por detrás, verla revolotear hacia la abertura del final de la rampa y la puerta del avión –el espacio más pequeño que pueda imaginarse, como mucho un milímetro–, y luego, para mi absoluto asombro, deslizarse limpiamente por aquella imposible abertura para aterrizar en la pista a siete metros bajo mis pies."

Paul Auster, Brooklyn Follies.


Antes que navegante




"Naufrago fui, antes que navegante"


domingo, 12 de junio de 2011

Repetir las palabras



Cuanta gente que ha dicho,
lo mismo que yo digo.
Que repetir lo mismo,
es casi un sacrificio.
Me conformo tan sólo,
cuando miro los lirios,
idénticos de forma,
pero no repetidos.

Y los niños de todos,
iguales a mi niño,
con la misma inocencia,
pero no repetidos.
Y los días de lluvia,
y los soles cansinos.
Los años de mi vida,
que jamás fueron míos,
y el aire que mis ojos
imaginan vacío,
y es todo el alimento
que a veces necesito.

Tanta gente que ha dicho
lo mismo que yo digo,
y que dirán mañana
los que hoy han nacido.

Dirán que tienen hambre,
dirán que tienen frío,
o que son muy felices,
o que todo es lo mismo.

Repetir las palabras
sin ubicar el sitio,
resulta tan absurdo,
como vivir de vicio,
porque no hay movimiento,
ni quietud, ni extravío
más cruel que la palabra
convocada al hastío.
Tanta gente que ha dicho,
lo mismo que yo digo.

José Larralde


 

Examined Life







"El título de este documental alude a una sentencia de la Apología de Sócrates: “Una vida sin examen no vale la pena vivirla”. La propuesta de la directora Astra Taylor fue invitar a una serie de conocidos pensadores de la actualidad a que examinaran (e hicieran que el espectador examinara con ellos) algunos aspectos de la vida contemporánea que consideran relevantes. Por ejemplo, cómo actuar éticamente con el Otro sin a pelar a un sentido trascendental (Avital Ronell), qué implicaciones éticas tiene no sólo lo que hacemos, sino lo que dejamos de hacer con nuestro dinero (Peter Singer) o qué implicaciones violentas tiene la naturalización que hemos realizado de algunos comportamientos corporales (Judith Butler y Sunaura Taylor). Una de las mayores virtudes de este documental es el diálogo que se establece entre el espacio físico que los invitados recorren y el recorrido de su pensamiento. Así, por ejemplo, mientras rema en un bello lago de un parque de Nueva York, Michael Hardt reflexiona sobre la necesidad de que se piense que otro mundo (diferente al de la globalización actual) sería beneficioso no sólo para los menos favorecidos, sino para los privilegiados, y mientras recorre un basurero, Slavoj Zizek habla sobre la ecología como una ideología conservadora. Además de los pensadores ya aludidos, participan en este documental: Cornel West, Kwame Anthony Appiah y Martha Nussbaum." Vía: Videoteca de humanidades


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El Espejo de un Momento




Disipa el día,
Muestra a los hombres las imágenes desligadas de la apariencia,
Quita a los hombres la posibilidad de distraerse,
Es duro como la piedra,
La piedra informe,
La piedra del movimiento y de la vista,
Y Tiene tal resplandor que todas las armaduras
y todas las máscaras quedan falseadas.
Lo que la mano ha tomado ni siquiera
se digna tomar la forma de la mano,
Lo que ha sido comprendido ya no existe,
El pájaro se ha confundido con el viento,
El cielo con su verdad,
El hombre con su realidad.

Paul Éluard




Cuando me voy de un sitio me gusta darme cuenta de que me marcho











“La semana anterior alguien se había llevado directamente de mi cuarto mi abrigo de pelo de camello con los guantes de piel metidos en los bolsillos y todo. Pencey era una cueva de ladrones. La mayoría de los chicos eran de familias de mucho dinero, pero aun así era una auténtica cueva de ladrones. Cuanto más caro el colegio más te roban, palabra. Total, que yo estaba allí junto a ese cañón absurdo mirando al campo de fútbol y pasando un frío de mil demonios. Sólo que no me fijaba mucho en el partido. Si seguía clavado al suelo, era por ver si me entraba una sensación de despedida. Lo que quiero decir es que me he ido de un montón de colegios y de sitios sin darme cuenta siquiera de que me marchaba. Y eso me revienta. No me importa que la sensación sea triste o hasta desagradable, pero cuando me voy de un sitio me gusta darme cuenta de que me marcho. Si no luego da más pena todavía.”


J.D. Salinger, El guardián entre el centeno.


Por qué escribir







"No hay ni un solo escritor en el mundo al que no le hayan hecho cien veces esta pregunta. Los escritores contestamos como podemos: unos, con una solemnidad embustera (valga la redundancia); otros, con un chiste laboriosamente excéntrico; otros, con lo que han contestado otros escritores; otros, mirando a quien formula la pregunta como si fuera el tipo más imbécil de la OTAN y murmurando con gesto de asco que la pregunta no es pertinente (cuando la triste verdad es que no se le puede hacer a un escritor una pregunta más pertinente que ésa); la mayoría, me temo, mintiendo como perros. Me avergüenza confesar que hasta hoy he incurrido en todas esas infamias, pero sobre todo en la última; me enorgullece proclamar que eso se ha acabado: en este mismísimo momento, gracias a la gentileza inaudita de este periódico, que me paga religiosamente cada mes por escribir tonterías, me dispongo a decir la verdad, toda la verdad y etcétera. Con todas sus consecuencias. Pero atiendan bien, porque es la última vez que la digo.

Escribo porque me encanta que me pregunten por qué escribo. Escribo porque me aburro y porque si no escribiera me aburriría muchísimo más. Escribo porque escribir no sirve absolutamente para nada y sin embargo mientras escribo tengo la absoluta seguridad de que sirve absolutamente para todo. Escribo porque absolutamente nada tiene ningún sentido y sin embargo mientras escribo absolutamente todo parece tener un sentido absoluto. Escribo para leer mejor y también para dejar de vez en cuando de leer; porque el mucho leer embota (esto último lo dijo Nietzsche, que escribía pensamientos paseados). Escribo para escribir algún día un libro paseado. Escribo porque a los ocho años leí Pimpinela escarlata y desde entonces no he hecho otra cosa que intentar plagiar esa novela. Escribo porque a los 15 años yo era un salido y un día otro salido que además era un cabrón me dijo que escribiendo se ligaba, y cuando descubrí que me había engañado ya era demasiado tarde para quitarme el vicio. Escribo porque a los 15 años yo tenía una profesora radiante: un día la interrumpí en clase al grito de que estaba buenísima y ella, que estaba explicando a Borges, me expulsó de clase y yo me impuse como penitencia la lectura de las obras completas de Borges, cosa que todavía no he terminado de hacer y que no creo que termine de hacer nunca, porque en realidad es imposible. De más está decir que escribo porque a partir de los 15 años no me ha pasado absolutamente nada que tenga algún interés. Escribo porque me pagan por escribir tonterías. Escribo porque todavía no he encontrado una forma más decente de ganarme la vida, Escribo (me explico) porque no sé hacer nada útil, ni siquiera atarme los cordones de los zapatos: si supiera curar a los enfermos, no escribiría; si supiera rematar en plancha un libre indirecto, créanme, no escribiría. Escribo porque sí y porque me da la gana, y a quien le parezca mal que me lo diga en la calle. Escribo para poder pensar (esto, creo, lo dijo Cabrera Infante). Escribo porque cuando escribo tengo la impresión acusadísima de que soy una persona inteligente y también de que todos los que me rodean son todavía más inteligentes que yo, sólo que ellos no se dan cuenta.

Escribo para que me lea mi madre, que es la única que me leía cuando no me leía nadie y que me leerá cuando ya nadie me lea (¡un abrazo, mamá!). Escribo para que me lean dos tipos que están muertos y dos o tres que todavía están vivos. Escribo para que me lea usted (¡sí, usted, el de la tercera fila, no se esconda!). Escribo porque escribo como Dios (esto, Dios me perdone, es mentira). Escribo porque no creo en Dios. Escribo porque en un mundo sin Dios, escribir, como reírse (pero esto lo dijo Kafka), es casi una obligación moral, o quizá metafísica. Escribo para llevar la contraria, pero todavía no he descubierto a quién. Escribo para entender cosas que sé que no hay manera humana de entender, con la esperanza de que ese esfuerzo fracasado por entenderlas sea ya una forma de entenderlas. Escribo porque la vida es una mierda, y los hombres, un hatajo de indeseables y de cobardes, pero cuando escribo salgo a la calle cantando canciones tirolesas y sintiéndome John Wayne y con ganas de abrazarme al primero que pasa y echarme a llorar de tristeza en su cuello. Escribo porque si no escribiera no tendría ni un solo motivo para respetarme, muy pocos para levantarme por l amañana y casi todos para convertirme en un peligrosísimo oligofrénico, de lo que se deduce que el Estado debería subvencionarme para que siguiera escribiendo. (No escribo, por cierto, para que me quieran más: la spersonas que me quieren me querrían igual si no escribiera, y las personas que no me quieren no me querrían ni aunque dejase de escribir). Escribo para joder a los que no quieren que escriba y para alegrar a los que quieren que siga escribiendo. Escribo porque, entre nosotros, escribir mola (esto, seguro, debió de decirlo alguien, probablemente un chino). Escribo por todas estas cosas y por muchísimas más. En realidad, escribo por casi todo, porque cualquier excusa es buena para escribir. A veces (Dios me perdone) he llegado incluso a escribir para hacerles creer a quienes me leen que no quiero que me pregunten nunca más por qué escribo"
Javier Cercas


€SPANISH DR€AM





"El documental narra un viaje a través del panorama inmobiliario español de los últimos 40 años. Este viaje es motivado por la inquietud, que surge en mí y en muchos jóvenes, cuando decidimos emanciparnos. Ese deseo frustrado, en la mayoría de los casos, hace que me ponga a investigar para buscar porqués y posibles soluciones. El viaje me llevará desde los inicios cuando empezaron mis padres, hasta el momento actual(últimos 10 años), donde a los jóvenes que nacimos durante los años 70, nos ha tocado afrontar la coyuntura económica y social más complicada de la historia del estado español para acceder a una vivienda." Guillermo Cruz



€SPANISH DR€AM from Guillermo Cruz on Vimeo.

sábado, 11 de junio de 2011

Mouseland






Mouseland (As told by Tommy Douglas in 1944)

It's the story of a place called Mouseland. Mouseland was a place where all the little mice lived and played, were born and died. And they lived much the same as you and I do.

They even had a Parliament. And every four years they had an election. Used to walk to the polls and cast their ballots. Some of them even got a ride to the polls. And got a ride for the next four years afterwards too. Just like you and me. And every time on election day all the little mice used to go to the ballot box and they used to elect a government. A government made up of big, fat, black cats.

Now if you think it strange that mice should elect a government made up of cats, you just look at the history of Canada for last 90 years and maybe you'll see that they weren't any stupider than we are.

Now I'm not saying anything against the cats. They were nice fellows. They conducted their government with dignity. They passed good laws--that is, laws that were good for cats. But the laws that were good for cats weren't very good for mice. One of the laws said that mouseholes had to be big enough so a cat could get his paw in. Another law said that mice could only travel at certain speeds--so that a cat could get his breakfast without too much effort.

All the laws were good laws. For cats. But, oh, they were hard on the mice. And life was getting harder and harder. And when the mice couldn't put up with it any more, they decided something had to be done about it. So they went en masse to the polls. They voted the black cats out. They put in the white cats.
Now the white cats had put up a terrific campaign. They said: "All that Mouseland needs is more vision." They said:"The trouble with Mouseland is those round mouseholes we got. If you put us in we'll establish square mouseholes." And they did. And the square mouseholes were twice as big as the round mouseholes, and now the cat could get both his paws in. And life was tougher than ever. And when they couldn't take that anymore, they voted the white cats out and put the black ones in again. Then they went back to the white cats. Then to the black cats. They even tried half black cats and half white cats. And they called that coalition. They even got one government made up of cats with spots on them: they were cats that tried to make a noise like a mouse but ate like a cat.
You see, my friends, the trouble wasn't with the colour of the cat. The trouble was that they were cats. And because they were cats, they naturally looked after cats instead of mice.
Presently there came along one little mouse who had an idea. My friends, watch out for the little fellow with an idea. And he said to the other mice, "Look fellows, why do we keep on electing a government made up of cats? Why don't we elect a government made up of mice?" "Oh," they said, "he's a Bolshevik. Lock him up!"

So they put him in jail.

But I want to remind you: that you can lock up a mouse or a man but you can't lock up an idea."


¿¡Cómo expresar!?






viernes, 10 de junio de 2011

We live in public








"We live in public cuenta la vida de un pionero de Internet totalmente desconocido para el gran público, el artista y visionario Josh Harris. Harris, llamado también el Warhol de la Web, fundó Pseudo, la primera red de televisión por Internet que surgió durante el apogeo de las punto-com, en los años 90. Y se encargó de comisariar y financiar proyectos como “Quiet, we live in public”, con más de 100 personas viviendo juntas en un búnker subterráneo de Nueva York .
Con "Quiet", Harris demostró la renuncia consciente que hacemos de nuestra privacidad, a cambio del reconocimiento social que todos deseamos. Y cómo avances tecnológicos como MySpace, Facebook y Twitter, hacen que esta renuncia a la privacidad se haga cada vez más patente.
Ondi Timoner documentó la tumultuosa vida de Harris durante más de una década.
El documental forma parte de la colección permanente del MOMA., Museo de Arte Contemporáneo de Nueva York…" Via

"Ten years in the making and culled from 5000 hours of footage, WE LIVE IN PUBLIC reveals the effect the web is having on our society, as seen through the eyes of “the greatest Internet pioneer you’ve never heard of”, artist, futurist and visionary Josh Harris. Award-winning director Ondi Timoner (DIG! – which also won the Sundance Grand Jury Prize in 2004 – making Timoner the only director to win that prestigious award twice) documented his tumultuous life for more than a decade to create a riveting, cautionary tale of what to expectas the virtual world inevitably takes control of our lives.
Harris, oftencalled the “Warhol of the Web”, founded Pseudo.com, the first Internet television network during the infamous dot-com boom of the 1990s. He also curated and funded the ground breaking project “Quiet” in an underground bunker in NYC where over 100 people lived together on camera for 30 days at the turn of the millennium. With Quiet, Harris proved how we willingly trade our privacy for the connection and recognition we all deeply desire, but with every technological advancement such as MySpace, Facebook and Twitter,becomes more elusive. Through his experiments, including a six-month stint living with his girlfriend under 24-hour electronic surveillance which led to his mental collapse, Harris demonstrated the price we pay for living in public." Weliveinpublicthemovie.com


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Me lo decía mi abuelito



Me lo decía mi abuelito,
me lo decía mi papá,
me lo dijeron muchas veces
y lo olvidaba muchas más.

Trabaja niño no te pienses
que sin dinero vivirás.
Junta el esfuerzo y el ahorro
ábrete paso, ya verás,
como la vida te depara
buenos momentos. Te alzarás
sobre los pobres y mezquinos
que no han sabido descollar.

Me lo decía mi abuelito
me lo decía mi papá
me lo dijeron muchas veces
y lo olvidaba muchas más.

La vida es lucha despiadada
nadie te ayuda, así, no más,
y si tú solo no adelantas,
te irán dejando, atrás, atrás.
¡Anda muchacho y dale duro!
La tierra toda, el sol y el mar,
son para aquellos que han sabido
sentarse sobre los demás.

Me lo decía mi abuelito
me lo decía mi papá
me lo dijeron muchas veces
y lo he olvidado siempre más.

José Agustín Goytisolo



The Periodic Table of the Europeans,





jueves, 9 de junio de 2011

Si consideramos lo que puede verse





Si consideramos lo que puede verse:
Motores que nos vuelven locos
Amantes que acaban odiándose
Ese pescado que en el mercado
Mira fijamente hacia atrás adentrándose
En nuestras mentes
Flores podridas, moscas atrapadas en telarañas
Motines, rugidos de leones enjaulados
Payasos enamorados de billetes
Naciones que trasladan a la gente como peones de ajedrez
Ladrones a la luz del día con maravillosas
Esposas y vinos por la noche
Las cárceles atestadas
El tópico de los parados
Hierba moribunda, fuegos insignificantes
Hombres suficientemente viejos como para amar la tumba.
Estas y otras cosas
Demuestran que la vida gira en torno a un eje podrido.
Pero nos han dejado un poco de música
Y un póster clavado en el rincón
Un vaso de whisky, una corbata azul
Un delgado volumen de poemas de Rimbaud,
Un caballo que corre como si el diablo le estuviera
Retorciendo la cola
Sobre la hierba azul y el griterío
Y después, de nuevo, el amor
Como un coche que dobla la esquina
Puntual
La ciudad a la espera
El vino y las flores
El agua corriendo a través del lago,
Y verano e invierno y verano y verano
Y de nuevo invierno.

Charles Bukowski




Hey Joe




Hey Joe
Where you going with that gun in your hand
Hey Joe
Now tell me where you going with that gun in your hand
I'm gonna shoot my lady
Cos I caught her messing around with another man
Yes, I'm going down to shoot my lady
Cos I caught her messing around with another man

Hey Joe
I heard you shot your woman down
Hey Joe
I heard you shot your woman down
Right down to the ground
Yes I did I shot her
You know I shot her cos I caught her messing 'round town
Yes I did I shot her
I shot my woman cos she was messing 'round town
I gave her the gun - I shot her!

Hey Joe
Tell me where you gonna run to now?
Hey Joe
C'mon tell me where you gonna run to?
Don't you worry about me
I'm going way down South
Way down South where I'm gonna be free
I'm going way down South
Way down South maybe outside Mexico Way
I'm gonna run, oh yeah




21st century enlightenment




Dos caminos divergieron













Dos caminos divergieron en un bosque,
Y afligido porque no podría caminar ambos
Siendo un solo viajero, estuve largo tiempo de pie
Mirando uno de ellos tan lejos como la vista alcanza,
Hasta donde se perdía en la maleza.

Entonces tomé el otro, imparcialmente,
Y habiendo tenido quizás la elección acertada,
Pues era tupido y agradable de caminar;
Aunque en cuanto a lo que vi allí
Hubiera elegido cualquiera de los dos.

Y ambos esa mañana yacían igualmente,
En ninguno de los dos hubiera pisado hojas negras.
¡Oh, había guardado aquel primero para otro día!
Aun sabiendo la inexorable manera en que las cosas siguen su curso,
Dudé si debí haber regresado sobre mis pasos.

Debo estar diciendo esto con un suspiro
Que en alguna parte envejece y hace envejecer,
Dos caminos divergieron en un bosque,
Yo tomé el menos transitado,
Y eso ha representado toda la diferencia.

Robert Frost