miércoles, 31 de agosto de 2011

She wasn’t doing a thing that I could see




“She wasn’t doing a thing that I could see, except standing there, leaning on the balcony railing, holding the universe together."



martes, 30 de agosto de 2011

Bienvenida














Se me ocurre que vas a llegar distinta 
no exactamente más linda
ni más fuerte
        ni más docil
            ni más cauta
tan solo que vas a llegar distinta
como si esta temporada de no verme
te hubiera sorprendido a vos también
quizá porque sabes
cómo te pienso y te enumero
después de todo la nostalgia existe
aunque no lloremos en los andenes fantasmales
ni sobre las almohadas de candor
ni bajo el cielo opaco
yo nostalgio
tu nostalgias
y cómo me revienta que él nostalgie
tu rostro es la vanguardia
tal vez llega primero
porque lo pinto en las paredes
con trazos invisibles y seguros
no olvides que tu rostro
me mira como pueblo
sonríe y rabia y canta
como pueblo
y eso te da una lumbre
            inapagable
ahora no tengo dudas
vas a llegar distinta y con señales
con nuevas
        con hondura
                con franqueza
sé que voy a quererte    sin preguntas
sé que vas a quererme    sin respuestas.

Mario Benedetti


Entre Cascaes y Lisboa




"Devaneo entre Cascaes y Lisboa. He ido a pagar en Cascaes una contribución del patrón Vasques, de una casa que tiene en Estoril. Disfruté anticipadamente el placer de ir, una hora para allá, una hora para acá, viendo los aspectos siempre diferentes del gran río y de su desembocadura atlántica. En verdad, al ir, me perdí en meditaciones abstractas, viendo sin ver los paisajes acuáticos que me alegraba ir a ver, y al volver me he perdido en la fijación de estas sensaciones. No sería capaz de describir el más pequeño pormenor del viaje, el más pequeño trecho de visible. He ganado estas páginas por olvido y contradicción. No sé si eso es mejor o peor que lo contrario, que tampoco sé lo que es. 
El tren afloja, es el Caes de Sodré. He llegado a Lisboa, pero no a una conclusión."

Fernando Pessoa, Libro del desasosiego.


martes, 16 de agosto de 2011

Rubik world



Un lugar espantoso





"El universo es un lugar espantoso, y encima se expande"

Mi billete








"Yo quiero perdonar y abrazar, no quiero que nadie sufra. Y si los sufrimientos de los niños sirvieron para completar el conjunto de sufrimientos que eran necesarios para comprar la verdad, de antemano afirmo que toda la verdad no merece ese precio.  ¡No quiero, en fin, que la madre se abrace con el verdugo que hizo que los perros desgarrasen a su hijo! ¡No osará perdornarlo! Si quiere, que lo perdone por lo que a ella se refiere, que su infinito dolor maternal perdone al verdugo; pero los sufrimientos de su hijo martirizado no tiene derecho a perdonarlos, no debe perdonar al verdugo aunque el propio niño lo hubiese perdonado. Y si eso es así, si no osan perdonarlo, ¿dónde está la armonía? ¿Hay en el mundo entero un ser que pudiera y tuviera el derecho a perdonar? No quiero la armonía, por el amor a la humanidad, no la quiero. Prefiero quedarme con los sufrimientos no vengados. Me quedaré mejor con mi sufrimiento no vengado y con mi indignación no satisfecha, aunque no tenga razón. Además, han puesto un precio demasiado alto a la armonía, nos resulta demasiado cara la entrada. Por eso me apresuro a devolver mi billete. Y si soy un hombre honesto, estoy en la obligación de devolverlo lo antes que pueda. Es lo que hago. No es que no acepte a Dios, Aliosha, me limito a devolverle el billete con mis mayores respetos."


Fiódor M. Dostoievski, Los hermanos Karamázov.


Lo malo de la vida



"Lo malo de la vida es que no es lo que creemos pero tampoco lo contrario"
Alejandra Pizarnik


Ellos rompen el mundo










Ellos rompen el mundo
En pequeños trocitos
Ellos rompen el mundo
A golpe de martillo
Pero a mí me da lo mismo
Me da lo mismo
Bastante queda para mí
Me queda bastante
Me basta con amar
Una plumita azul
Un camino de arena
Y un pájaro perezoso
Me basta con amar
Una delgada brizna de hierba
Una gota de rocío
Y un grillo del monte
Ellos pueden romper el mundo
En pequeños trocitos
Bastante queda para mí
Me queda bastante
Tendré siempre un poco de aire
Un hilillo de vida
En el ojo algo de luz
Y el viento en las ortigas
E incluso, incluso
Si me meten en la cárcel
Bastante queda para mí
Me queda bastante
Me basta con amar
Esta piedra pulida
Estos ganchos de hierro
Donde queda un poco de sangre
La quiero y la quiero
A la tabla de mi cama dura
Al jergón y a la armadura
Y el polvo en el sol
Me gusta el ventanillo abierto
Y los hombres que entran
Que avanzan, que me llevan
De nuevo a la vida del mundo
Y a encontrar el color
Me gustan esos largos montantes
Ese cuchillo triangular
Esos señores negramente vestidos
Es mi día y estoy orgulloso
Lo quiero y me gusta
Esa panera llena de ruido
Donde poso mi cabeza
Oh, sí, la quiero convencido
Me basta con amar
Una brizna de hierba
Una gota de rocío
Un amor de pájaro perezoso
Ellos rompen el mundo
Con sus pesados martillos
Bastante queda para mí
Queda bastante, corazón mío.

Boris Vian


Tiny confessions







No estarás






Y sé muy bien que no estarás.
No estarás en la calle,
en el murmullo que brota de noche
de los postes de alumbrado,
ni en el gesto de elegir el menú,
ni en la sonrisa que alivia
los completos de los subtes,
ni en los libros prestados
ni en el hasta mañana.
No estarás en mis sueños,
en el destino original
de mis palabras,
ni en una cifra telefónica estarás
o en el color de un par de guantes
o una blusa.
Me enojaré amor mío,
sin que sea por ti,
y compraré bombones
pero no para ti,
me pararé en la esquina
a la que no vendrás,
y diré las palabras que se dicen
y comeré las cosas que se comen
y soñaré las cosas que se sueñan
y sé muy bien que no estarás,
ni aquí adentro, la cárcel
donde aún te retengo,
ni allí fuera, este río de calles
y de puentes.
No estarás para nada,
no serás ni recuerdo,
y cuando piense en ti
pensaré un pensamiento
que oscuramente
trata de acordarse de ti.

Julio Cortázar


miércoles, 10 de agosto de 2011

Aditzondo bat



Aditzondo bat landatu dut
gaur
nire etxeko balkoian
bukatu dira niretzat
zerua eta lurra
bukatu izenak

Hasieran aditza izan zen
eta ondoren aditzondoak.


Esta no es la vida privada de Javier Krahe



Desde niño vengo intuyendo





"-No sé dónde leí -dijo él- que cuando se ha bebido un poco, la realidad se simplifica, se saltan los vacíos entre las cosas, todo parece encajar y uno dice: ya está. Eso acaba de sucederme hoy a mí. Podéis pensar que estoy loco o que no digo la verdad. Pero os equivocáis. Para mí hoy todo encaja. Desde niño vengo intuyendo que, en otra época, yo viví en la Atlántida. Hoy por fin tengo ya la absoluta certeza de que no me equivocaba."

Enrique Vila-Matas, Chet Baker piensa en su arte.


A horse galloping on a tomato





The second coming














Turning and turning in the widening gyre
The falcon cannot hear the falconer;
Things fall apart; the centre cannot hold;
Mere anarchy is loosed upon the world,
The blood-dimmed tide is loosed, and everywhere
The ceremony of innocence is drowned;
The best lack all conviction, while the worst
Are full of passionate intensity.

Surely some revelation is at hand;
Surely the Second Coming is at hand.
The Second Coming! Hardly are those words out
When a vast image out of Spiritus Mundi
Troubles my sight: a waste of desert sand;
A shape with lion body and the head of a man,
A gaze blank and pitiless as the sun,
Is moving its slow thighs, while all about it
Wind shadows of the indignant desert birds.

The darkness drops again but now I know
That twenty centuries of stony sleep
Were vexed to nightmare by a rocking cradle,
And what rough beast, its hour come round at last,
Slouches towards Bethlehem to be born?


William Butler Yeats 


Girando y girando en el vasto girar
el halcón no puede oír al halconero.
Las cosas se deshacen,
ceden los cimientos,
la anarquía se desata sobre el mundo,
una marea de sangre se desborda
y se extingue en todas partes el ritual de la inocencia.
Los mejores carecen de toda convicción,
mientras los peores
están llenos de fanática osadía.

Sin duda nos hallamos ante una revelación:
Sin duda la Segunda Venida se avecina.
¡La Segunda Venida!
Apenas pronunciadas las palabras,
cuando una horrenda imagen del Spiritus Mundi
conmueve mi visión:
en algún lugar en las arenas del desierto
una forma con cuerpo de león y cabeza de hombre,
una mirada vacía y despiadada como el Sol
está moviendo lentamente sus piernas,
mientras acechan por doquier las sombras
de las indignadas aves del desierto.

Las tinieblas descienden de nuevo,
pero ahora comprendo
que veinte siglos de impávido sueño
fueron trocados en pesadilla por el mecer de una cuna.
¿Qué infame bestia, cuya hora al fin ha llegado,
se arrastra hacia Belén para nacer?

Traducción de:  Juan Cueto-Roig