lunes, 15 de diciembre de 2014

Oroimen ariketa



"Ez dut negarrez aritzea besterik
esku-ahurrak desegin artean"
idatzi nuela daukat gogoan.

Carverrek hil baino hilabete bat lehenago
erosketetako papaertxoan idatzi zuena ere
badatorkit: "Gurina, arraultzak, txokokolatea...

Antartidara joan ala Australiara?".
Uholak dakartzan adar eta plastikozko 
ontziak dira egun oroitzapenak.

Eta kalean galdu nuen lagunminaren
betarte zurbila ere badakarkit.
Bere irribarre konplizea.

"Ez dut negarrez aritzea besterik
esku-ahurrak desegin artean"
idatzi nuela daukat gogoan.

Gordean ditut halaber
neurria hartu nahia, aldatzeko ahalegina, 
nire mamuekin irauteko premia,

eta denbora arretaz ehundu
begiekin, malkoekin, eskuekin, 
itzalen luzapenak bizirik harrapa nazan.


Kirmen Uribe, Bitartean heldu eskutik.



Ejercicio de memoria (Traducción)

«Sólo me queda llorar
hasta borrar mis manos»
escribí hace tiempo.

 Carver anotó un mes antes de morir:
«Mantequilla, huevos, chocolate…
¿Ir a la Antártida o a Australia?.

Era su lista de la compra.
La memoria está hecha de ramas y envases
de plástico que trae el río.

 Como el rostro lívido
del amigo que perdí.
Y su sonrisa cómplice.

«Sólo me queda llorar
hasta borrar mis manos»
escribí hace tiempo.

Y me queda también la intención
de ponerme del otro lado
sin perder lo que una vez fui,

y trabajar el tiempo con mis manos,
sin cerrar los ojos, despacio,
como las sombras de los árboles.


jueves, 11 de diciembre de 2014

Dave el Racista




"Los putos paquis están entrando a chorro por el túnel del canal -anunciaba con su tercera o cuarta pinta en el O'Reilly's-. Tenemos que cerrarlo ya, antes de que nos superen en número."
Dave tenía problemas con los paquistaníes y los bangladesíes, con los africanos y los chinos, con los musulmanes, los judíos, los indios, los europeos del Este y los franceses. Había sufrido el ataque de un cañon de agua cuando intentaba destruir un puesto de kebab turco en la Eurocopa de 96, y había roto de un ladrillazo el escaparate de la sucursal de Blacks en Salford antes de darse cuenta de que era una tienda de artículos de camping. No leía los periódicos porque para eso había que entrar en un quiosco de paquis, lo cual suponía dar dinero al terrorismo. Hacía gala de su ignorancia y no se tomaba bien que nadie intentase liberarlo de ella. "Yo sé lo que sé", solía declarar si sospechaba que se estaba produciendo el más mínimo intento de educarlo. "Demuéstrame que me aquivoco", decía, y luego ya no escuchaba. Era meticuloso en extremo en su intolerancia y se cuidaba de incluir en su odio a todas las minorías. Por todas estas razones, y otras muchas que sería cansino mencionar, se lo conocía como Dave el Racista."

Simon Wroe, El chef.